Por Abril Peña
Paola Félix fue asesinada por su ex pareja a pocos días del 8 de marzo. Sólo tenía 16 años y ya tenía un hijo de año y medio, su padre dice que contra el victimario existía una orden de arresto, y la prima dice que el domingo el asesino intentó apuñalarla y que intentaron hacer una denuncia y que no fue posible por falta de un certificado médico.
Fue domingo, por lo que no hay personal, parece que los delitos sólo se cometen de lunes a viernes en horario laborable. Y el Procurador se despacha diciendo que no había querella, como se supone que se pone una querella si no trabajan los fines de semana, ni de noche. Además, si hay un testigo en lo que se investigaba el caso; ¿no podían por lo menos investigar o llevarla a una casa de acogida?
Los únicos responsables de esa muerte son el personal que la recibieron ese día y una burocracia absurda y obsoleta pensada por machistas que sólo quieren ponérsela difícil a la víctima y fácil a los perpetradores, tanta parafernalia, boato y ruido para presentar un plan de lucha contra los feminicidios, pero sin solucionar temas tan sencillos como: personal preparado de servicio a todas horas, seguimiento a los casos, empatía con las víctimas y sentido común, cosas todas que parecen carecer muchos funcionarios y que se denota cada vez que hay un caso de feminicidio.
Paola tuvo varios asesinos, el autor material y las autoridades. Me pregunto; ¿si podrán dormir o si siquiera tienen conciencia?
Mientras tanto, otro niño llora desesperado por el seno de su madre…



