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¿Maldición mediática?

Cuando el poder en los medios termina en ruina, cárcel… o tragedia

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Por Abril Peña

ElPregoneroRD-Santo Domingo, Controlaron o controlan micrófonos, frecuencias, canales y titulares. Moldearon la opinión pública, influenciaron gobiernos, marcaron tendencias. Pero al final, casi todos enfrentaron un destino común: cárcel, quiebra, escándalo o desaparición. ¿Casualidad o consecuencia del poder mediático concentrado? Esta es la historia de varios empresarios dominicanos que construyeron emporios comunicacionales… y terminaron perdiéndolo todo, o casi.

  1. Baninter: la danza de los millones… y de la caída

Ramón Báez Figueroa controló más medios que nadie en la historia dominicana: más de 70 frecuencias de radio, el periódico Listín Diario, y canales como Rahintel. Desde allí ejecutó una agresiva estrategia de expansión conocida como la “danza de los millones”, con la cual atrajo figuras del espectáculo, la política y el empresariado.

Pero en 2003, el sueño colapsó: Baninter quebró por un fraude de más de RD$55,000 millones, generando la mayor crisis financiera del país. Báez Figueroa fue condenado a 10 años de prisión por fraude y lavado de activos. Sus medios fueron liquidados, y muchas de sus frecuencias pasarían luego a manos de otro empresario clave en esta historia: Antonio Espaillat.

  1. Leonel Almonte: de Rahintel al Banco Universal… y a Najayo

Propietario de Rahintel y presidente del Banco Universal, Leonel Almonte fue símbolo de poder mediático en los años 80. Pero todo se derrumbó con el colapso de su banco, acusado de estafa y abuso de confianza.

Fue condenado a 15 años de prisión. Perdió Rahintel (vendido primero a Baninter y luego absorbido por Telemicro) y su presencia pública desapareció. Su caso fue una señal temprana de cómo el poder financiero y mediático, sin controles, puede convertirse en un arma de doble filo.

  1. Corporán de los Santos: la voz del pueblo que murió en el silencio

Rafael Corporán de los Santos, el popular “Corpo”, construyó un imperio basado en carisma y conexión con la gente: Sábado de Corporán, Sábado Chiquito, Producciones Corporán y una maquinaria de entretenimiento que marcó a generaciones.

Pero una serie de decisiones desafortunadas lo llevó a la quiebra, y murió en la pobreza, sin haber consolidado una estructura empresarial sostenible.

  1. Antonio Espaillat: ¿el último en caer?

Presidente de RCC Media, con 50 emisoras FM y propiedades como Jet Set y Jalao, Antonio Espaillat emergió como uno de los herederos directos del colapso de Baninter. Muchas de sus emisoras fueron adquiridas tras la caída de Báez Figueroa.

Pero en abril de 2025, su historia dio un giro inesperado: el colapso del techo de Jet Set durante un concierto dejó 232 muertos y más de 180 heridos. Desde entonces está bajo investigación por homicidio involuntario, negligencia estructural y violaciones al cumplimiento normativo.

Aunque hasta la fecha no ha sido arrestado, ni ha quebrado, esta bajo investigación, el proceso y el tiempo determinarán si su historia termina como la de Báez Figueroa… o logra resistir el peso de la tragedia.

Sobrevivientes: cuando la estrategia vence al desastre

Mientras algunos cayeron estrepitosamente, hay quienes han logrado mantenerse a flote, esquivando escándalos y fortaleciendo sus estructuras.

Grupo Medrano

Fundado por Juan Heriberto “Cuqui” Medrano, este conglomerado radial ha sido uno de los pilares del espectro dominicano con emisoras como Turbo 98, Estrella 90, Ritmo 96, Canal 105 y más. En 2024, parte de sus acciones fueron adquiridas por Grupo SID (Induveca), pero Rosa Olga Medrano sigue liderando la dirección del grupo, conservando su vigencia.

Bienvenido Rodríguez y la Z101

Con Z101, Rodríguez ha dirigido una de las emisoras más influyentes del país. Bajo su control también están estaciones como Zol FM. Su grupo ha marcado la agenda informativa con programas como El Gobierno de la Mañana, y ha sabido adaptarse a los tiempos sin escándalos que empañen su trayectoria.

Grupo Corripio

Fundado por José Luis “Pepín” Corripio, es quizá el grupo más sólido y diversificado del ecosistema mediático dominicano. Controla los periódicos Hoy, El Día, canales como Teleantillas, Telesistema, y lidera en logística de distribución de prensa escrita nacional e internacional.

Su fortaleza ha radicado en la institucionalidad, en separar el poder empresarial del político y en mantener un modelo empresarial conservador, pero eficiente.

Grupo Telemicro y Juan Ramón Gómez Díaz

Otro de los grandes sobrevivientes es Juan Ramón Gómez Díaz, presidente del Grupo Telemicro, el conglomerado mediático más masivo del país en cuanto a alcance popular. Con canales como Telemicro, Digital 15, Telecentro y una amplia red de emisoras en todo el territorio nacional, su presencia es abrumadora tanto en televisión como en radio.

Gómez Díaz ha sabido capitalizar el entretenimiento popular y la cercanía con distintos sectores del poder político y empresarial, sin que hasta el momento haya enfrentado crisis estructurales como las de sus antecesores. Aunque ha sido objeto de controversias mediáticas y demandas menores, nunca ha caído en desgracia judicial ni financiera. Su estrategia ha sido pragmática: expansión, lealtades estratégicas y un alto control de la narrativa dentro de su propia red.

Es, sin duda, uno de los pocos que ha logrado concentrar poder sin derrumbarse bajo su peso.

Conclusión: ¿maldición o modelo defectuoso?

Todos los caídos comparten patrones: control de medios, cercanía al poder político, dependencia financiera de estructuras frágiles como Baninter y, sobre todo, la construcción de imperios alrededor de una figura más que de una visión institucional.

Mientras tanto, los sobrevivientes como Corripio, Rodríguez, Medrano y Gómez Díaz —aunque con estilos distintos— han logrado lo que parece imposible: tener poder sin caer. No porque estén inmunes, sino porque entendieron que en este negocio no basta con ser fuerte. Hay que saber durar.