Espectáculo Noticias

Zoila Luna: “La falta de iniciativa y detalles, mata la pasión en una relación”

Compartir

Por Rosa Iris Luciano

El Pregonero, Santo Domingo.- La comunicadora y psicoterapeuta Zoila Luna abordó con franqueza y un tono cotidiano cómo ciertas actitudes de los hombres pueden erosionar la pasión en las relaciones de pareja, no por falta de amor, sino por ausencia de iniciativa y pequeños gestos que alimentan el vínculo.

Durante una de sus intervenciones, Luna explicó que los detalles no tienen que ver con el dinero, sino con el interés genuino por el otro.

“Un hombre que no es detallista eso mata la pasión, ser detallista no significa gastar dinero, es tener presente lo que a esa mujer le gusta, lo que le importa”.

Para ilustrar su punto, compartió una anécdota real: “Una mujer le habló a su pareja sobre el pan que solía comprar en su barrio cuando era niña, en una ocasión, se reencontró con aquel panadero, quien incluso le regaló un par de panes, sin embargo, su pareja nunca fue capaz de llevarle a casa ese pan que tenía un valor sentimental para ella.

“Ese tipo de falta de detalle, eso mata la pasión”, dijo Luna con firmeza.

La psicoterapeuta también cuestionó la indiferencia masculina ante cosas tan sencillas como llevar un aguacate a casa.

“¿Cómo es posible que usted pase por un señor vendiendo aguacates y llegue a su casa con las manos vacías? ¡Y encima se queje de que en la mesa no hay aguacate!”, comentó, con su característico estilo directo. “La falta de iniciativa mata la pasión”, insistió.

Zoila Luna fue más allá, señalando que esta actitud se suma a otra que muchas mujeres rechazan: la falta de ambición. “Ojo, no estamos hablando de avaricia. Estamos hablando de ambición sana: de tener metas, proyectos, decisión de echar hacia adelante”, explicó.

Con un toque de humor, Luna calificó como “hombres princesa” a aquellos que carecen de iniciativa y ambición.

“Usted sabe que a esa mujer le gusta una paleta de chinola, está echando gasolina, pasa por el food shop, y ahí venden. ¡Llévesela! Cuesta cincuenta pesos, no es el precio, es el gesto”, puntualizó.

Su reflexión conecta con un sentimiento común entre muchas mujeres, la necesidad de sentirse vistas, recordadas y valoradas no solo en lo grande, sino en los pequeños detalles del día a día.