Por Kelvin Ortiz Faña
El Pregonero, Santo Domingo.– La comunicadora Julissa Céspedes expresó preocupación por una serie de renuncias, salidas y cambios que, según afirmó, se han producido en áreas estratégicas del Defensor del Pueblo, que surge Pablo Ulloa situación que la llevó a cuestionar públicamente qué estaría ocurriendo a lo interno de la institución.
A través de una publicación en su cuenta de X, Céspedes sostuvo que los movimientos registrados en poco tiempo trascienden lo que podría considerarse como simples decisiones administrativas.
“Hay momentos en la vida de una institución en los que los movimientos internos dejan de parecer simples movimientos administrativos y comienzan a convertirse en una señal. Y algo parece estar pasando en el Defensor del Pueblo”, manifestó.
De acuerdo con la comunicadora, entre las áreas que habrían experimentado renuncias, salidas o cambios se encuentran Recursos Humanos, Dirección Ejecutiva, Administración, Planificación y Comunicaciones.
Céspedes destacó que se trata de posiciones vinculadas directamente con el funcionamiento administrativo, estratégico y operativo de una institución que calificó como relativamente pequeña y altamente especializada.
Ante ese escenario, planteó una serie de interrogantes sobre las razones que estarían provocando los movimientos internos y consideró que no sería suficiente atribuirlos simplemente a un “ajuste”.
“¿Qué está ocurriendo realmente dentro del Defensor del Pueblo? No basta con llamarlo ‘ajuste’”, cuestionó.
Asimismo, preguntó si existe actualmente algún problema relacionado con el clima laboral de la institución y si se habrían registrado situaciones percibidas por empleados como “malos tratos, humillaciones o bochornos”.
También cuestionó si existe temor entre funcionarios o empleados para expresar desacuerdos internamente y por qué profesionales que ocupaban posiciones consideradas estratégicas habrían decidido abandonar sus cargos en un período cercano.
La comunicadora preguntó, además, si las autoridades del Defensor del Pueblo han realizado alguna evaluación formal del clima organizacional que permita establecer las razones detrás de las salidas y cambios señalados.
“¿Quién defiende a quienes trabajan en la institución encargada de defender al pueblo?”, expresó Céspedes.
Finalmente, planteó lo que definió como la interrogante institucional más delicada: “¿Puede una entidad cuya razón de ser es defender a los ciudadanos frente a posibles vulneraciones de derechos permitirse dudas sobre la manera en que son tratados sus propios servidores?”.
Hasta el momento, los señalamientos realizados por Céspedes constituyen cuestionamientos públicos de la comunicadora y no, por sí solos, una confirmación de irregularidades o situaciones de maltrato dentro del Defensor del Pueblo.



