Por: Juan Santos | @JuanSantosRD
“El olio empezó a temblar ante un viento huracanado que lo está meciendo.Teme ser arrancado, pues su julio parece ser inevitablemente fatal.” JS
Siempre he escuchado decir, que la “desesperación es la causa del fracaso”. Esa actitud suele llevar a las personas a cometer errores; ya que no pueden contener su nerviosismo, inseguridad y temor.
Así se siente la oposición hoy, temerosa de una realidad inminente que se avecina a ellos, una realidad que los golpeará en su ego, en su triunfalismo extemporáneo y en su arrogancia rancia, que evoca los tiempos más oscuros que padeció la República.
Sabíamos que las calumnias venían, que las historias de conspiración también, es más, sabemos ya de rumores de consignas y montajes de piquetes ante la Junta, para cuando Gonzalo gane en primera vuelta.
Hoy Olivares lo que denuncia y pone en evidencia en realidad es, la desesperación de la oposición, ¿será que los votos ya no le dan, y quieren empezar a tejer sus argumentos de derrota? Ante esta realidad dolorosa para ellos, solo les queda hablar de los votos que “alucinan” fuera en la diáspora, porque ya dentro de nuestro país, todos los días perdiendo van.
Algunos bueyes de la finca opositora empezaron a rebuznar, empiezan hablar de “la mascarada o farsa electoral”, en dos semanas, usted no se extrañe porque arrancan los lloriqueos y el 5 de julio el pataleo sepa que vendrá.
Esta verdad es están evidente que “el jefe” de olivares se atrevió a decir, en una muestra brutal e inefable de irrespeto por la institucionalidad democrática del país, que su candidato iba ha ganar “llueva, truene o vente”, denotando no solo la arbitrariedad que caracteriza a ese “grupo político” del país, sino también su preocupación por el cambio de escenario que produjo la pandemia.
Otro ejemplo de la desesperación, frustración e impotencia ante la “caída libre” en que se encuentra el candidato de la oposición fue “la llamada muy complicada” esa que pasará a la histórica como evidencia de porque los que se creían los primeros (encuestas enero y febrero) se convirtieron en los últimos.
Esa llamada devela los miedos, las inseguridades que merodean a la oposición ante la baja estrepitosa que está sufriendo su candidato y el incremento constante de un hombre que habla poco, pero resuelve mucho. Un hombre a la media para enfrentar esta pandemia y las acciones del porvenir.
A Olivares que sepa, que el pueblo conoce bien a ese grupo político, que no olvidó lo que le hicieron al país y sus teorías conspiratorias nadie ya se las cree.
El pueblo los volverá a castigar, por querer usarlos en la plaza de la bandera, el pueblo los volverá a castigar, porque son incapaces de cumplir lo que prometen ya sean las 38,000 mascarillas, el hospital de 200 camas o medicina vencida, el pueblo los volverá a castigar, por su negativa en votar a favor de la protección y salud de nuestra gente; el pueblo los volverá a castigar porque solo hablan y no resuelven.
Hoy estamos a 30 días de las elecciones y ya empezó el pataleo.
Autor es Abogado, catedrático, escritor y político
Juandejesus.santos@hotmail.com



