El Pregonero – Los evangelios apócrifos fueron escritos realizados por seguidores de Jesús incluyendo sus apóstoles y que cuando se conformó la Iglesia no fueron incluidos en la Biblia que conocemos hoy.
Las razones son variopintas pero la más aceptada es que cuando el emperador romano Constantino se convirtió al Cristianismo en el año 312, quiso utilizarlo como forma de unificar su fragmentado imperio.
Luego hubo un efecto concertado para estandarizar doctrinas cristianas y promover un canon acordado de las escrituras del Nuevo Testamento y que a la vez estoa se adaptaríann a la cultura y la creencia de lo que era considerado un Dios.
Así que algunas de las escrituras «apócrifas» fueron apartadas, o incluso suprimidas. Pero la gran mayoría simplemente dejaron de ser reproducidas. Todo aquello que no entrara dentro de esa visión o que atentara contra la divinidad de Jesús o el imperio en sí mismo fue dejado de lado.
Dicho esto, veamosbque dicen algunos de estos evangelios de este día celebrado por millones alrededor del mundo
El Evangelio de Pedro
Es el texto que mejor describe la resurrección de Jesús describiendo la pasión con detalles e introduce un elemento nuevo, culpabiliza a los judíos y no a los romanos de la muerte de Jesús, su existencia fue descubierta en el s. XIX, y dice así:
Empero, en la noche tras la cual se abría el domingo, mientras los soldados en facción montaban dos a dos la guardia, una gran voz se hizo oír en las alturas.
Y vieron los cielos abiertos, y que dos hombres resplandecientes de luz se aproximaban al sepulcro.
Y la enorme piedra que se había colocado a su puerta se movió por sí misma, poniéndose a un lado, y el sepulcro se abrió. Y los dos hombres penetraron en él.
Y, no bien hubieron visto esto, los soldados despertaron al centurión y a los ancianos, porque ellos también hacían la guardia.
Y, apenas los soldados refirieron lo que habían presenciado, de nuevo vieron salir de la tumba a tres hombres, y a dos de ellos sostener a uno, y a una cruz seguirlos.
Y la cabeza de los sostenedores llegaba hasta el cielo, mas la cabeza de aquel que conducían pasaba más allá de todos los cielos.
Y oyeron una voz, que preguntaba en las alturas: ¿Has predicado a los que están dormidos?
Y se escuchó venir de la cruz esta respuesta: Sí.
Evangelio de Nicodemo y Bartolome
En este Jesús baja a los infiernos, pero no el concepto de infierno que conocemos no es un lugar de castigo si no de espera a la llegada de el Salvador para que los lleve a la presencia del creador. Jesús al morir va a rescatar a los justos. E incluso menciona a los maleantes que murieron junto a el.
En el texto, se incluye el testimonio de Leucio y Carino relatando el hecho:
Cuando estábamos con nuestros padres, colocados en el fondo de las tinieblas, un brillo real nos iluminó de súbito, y nos vimos envueltos por un resplandor dorado como el del sol.
Y, al contemplar esto, Adán, el padre de todo el género humano, estalló de gozo, así como todos los patriarcas y todos los profetas, los cuales clamaron a una: Esta luz es el autor mismo de la luz, que nos ha prometido transmitirnos una luz que no tendrá ni desmayos ni término».
Y el profeta Isaías exclamó: Es la luz del Padre, el Hijo de Dios, como yo predije, estando en tierras de vivos: en la tierra de Zabulón y en la tierra de Nephtalim. Más allá del Jordán, el pueblo que estaba sentado en las tinieblas, vería una gran luz, y esta luz brillaría sobre los que estaban en la región de la muerte. Y ahora ha llegado, y ha brillado para nosotros, que en la muerte estábamos.
Así los evangelios apócrifos llenaron la necesidad de detalles sobre la vida y muerte de Jesucristo, detalles que quedaron fuera del nuevo testamento y que todos estaban y siguen estando deseosos de conocer.



