Por Nena Rodriguez..
El Pregonero, Santo Domingo. –El comunicador y analista político Manuel Cruz expresó que los problemas estructurales y ambientales de Haití, como la deforestación, la falta de agua, la pobreza extrema, la crisis educativa y sanitaria, son tan graves que ningún presidente de la República Dominicana podría solucionarlos.
“Ningún candidato ni ningún presidente de la República Dominicana puede lidiar con esto que yo estoy aquí. Puede un presidente de la República Dominicana, llámese como se llame, no estoy personalizando, puede devolverle a Haití el 98 % de sus árboles originarios, que no lo tiene, que lo acabó para el Calvón”, afirmó Manuel Cruz.
Manuel Cruz criticó duramente a ningún político que prometa soluciones fáciles para la situación, llamándolos «babosos» si sugieren que pueden resolver estos problemas con medidas inmediatas.
“Yo quiero que alguien me diga eso, porque el que le diga eso a ustedes es un baboso, el candidato que le diga a ustedes que puede resolver con ese problema es un baboso; si usted vota por él, usted es más baboso que él”, asumió Manuel Cruz.
Cruz relató que el país debe centrarse en problemas internos, como el cumplimiento del Código Laboral (el 80-20), la seguridad en la frontera y la deportación de inmigrantes ilegales, especialmente haitianos, “Nosotros sí tenemos que enfocarnos en que se cumpla el código laboral, el 80-20, claro. Eso es responsabilidad de las autoridades; nosotros tenemos que enfocarnos en que la seguridadse manifieste de manera profunda en la frontera. Eso es de las autoridades dominicanas, que enfocarnos en que todos los dominicanos, todos los haitianos ilegales”.
Manuel Cruz , resumio, cómo Haití ha perdido el 98% de sus árboles originarios, lo que ha provocado una degradación significativa del entorno natural, señalando que Haití tiene solo 190 kilómetros de agua y que «eso no llega ni a la barriga», haciendo crítica a la escasez de recursos hídricos en Haití, pero asimismo agregó que específicamente las enfermedades como el VIH, tuberculosis y cólera, sugiriendo que Haití enfrenta serios problemas de salud pública.



