Opinión

La situación de los pequeños y medianos dentro del aparato productivo del sector agropecuario

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Por Juan Molina

El autor es estudiante de derecho. Reside en Moca.


Hacen unos años que el sector agropecuario de la República Dominicana, específicamente los pequeños y medianos productores, han manifestado su estado de incertidumbre con la situación económica que han venido atravesando. Situación esta que ha sido desencadenada por diversos factores que detallaremos en lo adelante de este análisis.
En la etapa de la pandemia del coronavirus, los precios de los productos de la canasta básica familiar percibieron un aumento que oscilaba el 30%, a lo que el gobierno buscó varias alternativas con el objetivo de estabilizar los precios. Dentro de la que podemos destacar la eliminación de aranceles a 67 productos de la canasta básica familiar, para facilitar la importación de productos comestibles a bajo costo. Como lo eran; carne de cerdo, carne de res, carne de pollo, guandules enlatados y maíz, entre otras. Pero el gobierno quiso rehuir al hecho de que con esta medida iba a perjudicar la producción nacional, específicamente a los criadores de cerdo, pollo, vacas y cultivadores de maíz y gandul, etc. Lo cual género cierta desaprobación en términos generales.
Posterior a ello se ha generado otra incertidumbre como lo ha sido la entrada en vigencia del arancel al cero porciento (0%) a la importación de arroz al territorio nacional, de acuerdo con las estipulaciones del DR-CAFTA. A lo que muchos han dicho que fue el gran olvidado de manera displicente de parte del Primer Mandatario de la Nación dentro de los temas tratados en la reunión con el Secretario de Estado del Gigante del Norte tras su visita a nuestro país. Consecuencia de lo cual hay gran consternación de los productores de arroz a nivel nacional ante las incesantes importaciones que se han venido llevando a cabo de manera reciente.
Concomitantemente con lo anterior, la peste porcina no ha estado exceptuada a estos flagelos y se ha propagado a todo lo largo del territorio nacional, y curiosamente el pasado ministro de agricultura anterior a la actual gestión, estaba ajeno a esa situación y se enteró por la denuncia que hiciera por la radio un exministro de salud pública y exsenador por la provincia Hermanas Mirabal. A lo que el gobierno, en vez de crear una campaña de concientización para con los porcicultores, se ha armado una vil persecución con los pequeños y medianos productores, imponiéndoles multas que rondan los RD$60,000.00 y RD$600,000.00, en razón de que muchos de estos no cuentan con las herramientas necesarias para el cuidado de la crianza, que ha estado requiriendo la Dirección General de Ganadería.
Por otra parte, se ha hecho notoria la estrepitosa quiebra de más de 300 productores del sector agropecuario en la zona del Cibao, sobre todo de lo que comprende a los pequeños y medianos Avicultores, alegándose dicha situación a la sobreproducción en esta faceta. Pero muchos se preguntan; ¿Si existe una sobreproducción por qué el precio de la libra de pollo en los últimos años ha experimentado un incremento de más de un 50% de su precio originario? No correspondiendo este alegato al principio de oferta y demanda de que a mayor producción menor precio, al contrario, hacen unos meses, la ADA o Asociación Dominicana de Avicultura denunció un plan pérfido de crear un oligopolio de dicho sector.
En conclusión, lo anteriormente esbozado guarda estrecha vinculatoriedad con un refrán muy conocido el cual expresa que «La soga hala por lo más delgado», emparentándose este con la realidad actual en la cual los productores agropecuarios dominicanos se encuentran vulnerables sin un soporte emergente e inmediato.