Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El terapeuta familiar José Díaz llamó a tener cuidado al idealizar los métodos de crianza del pasado, al considerar que, aunque en generaciones anteriores existía una mayor rigidez en materia de disciplina, muchas veces esta era aplicada mediante la violencia.
Díaz explicó que atribuir completamente la personalidad o las dificultades actuales de una persona a la forma en que fue criada por sus padres representa, a su juicio, “una verdad a medias”, ya que es necesario reconocer tanto los aspectos positivos como los negativos de aquellos métodos.
“El método no era el más adecuado. Con violencia. Porque era con violencia. Entonces lo que estaban heredando era violencia”, sostuvo el terapeuta familiar, quien agregó que este tipo de prácticas también podía afectar la autoestima de los menores.
El especialista advirtió además sobre las consecuencias que puede tener para los niños crecer en hogares donde el maltrato es presentado como una forma normal de disciplina.
Explicó que, cuando una niña aprende desde pequeña a aceptar golpes y malos tratos por parte de sus padres, puede llegar a normalizar este tipo de comportamiento en sus relaciones futuras.
“Cuando usted enseña, por ejemplo, a una jovencita a recibir maltrato de parte de los padres, a ser golpeada, ella normaliza eso y cuando se casa y se casa con un maltratad”, expresó Díaz, dejando planteada la preocupación sobre cómo los patrones aprendidos durante la infancia pueden reproducirse posteriormente en la vida adulta.
El terapeuta destacó así la importancia de promover una disciplina responsable que establezca límites y enseñe valores, pero sin recurrir a la violencia física o psicológica.



