El Pregonero, Santo Domingo.– El periodista Elvin Castillo, coordinador del programa radial “Panorama de la Mañana”, instó al presidente de la República, Luis Abinader, a realizar una profunda reestructuración del tren gubernamental, al considerar que varios funcionarios han agotado su ciclo y que la permanencia de algunos de ellos representa un alto costo político para la actual administración.
Las declaraciones fueron emitidas en su más reciente artículo publicado en El Pregonero, titulado “Remenear la mata: el único oxígeno posible para el gobierno de Abinader”, en el cual Castillo sostiene que el inicio del nuevo año constituye una oportunidad clave para “cancelar, sustituir y reorganizar” a funcionarios cuya gestión, a su juicio, se encuentra desconectada del sentir ciudadano.
“El calendario político no se detiene, y el gobierno del presidente Luis Abinader ha entrado en una etapa donde el tiempo se convirtió en su principal adversario. Iniciar un nuevo año sin hacer cambios profundos en un tren gubernamental agotado, ineficiente y desconectado del sentir ciudadano sería un error estratégico de alto costo político”, afirma el comunicador.
Castillo advierte que la población muestra un creciente cansancio frente a lo que define como falta de resultados, promesas incumplidas y un costo de vida que sigue impactando a los hogares dominicanos.
“La gente está cansada. Cansada de excusas, de funcionarios que no resuelven, de discursos repetidos, de promesas recicladas y de un costo de vida que asfixia”, subraya en su escrito.
En ese contexto, el periodista menciona a varios funcionarios cuya permanencia, según expresa, “ya no se explica ni por resultados ni por percepción pública”.
Entre los nombres citados figuran: Limber Cruz, Celso Marranzini, Faride Raful, Tony Peña Guaba, Milagros Ortiz Bosch, Carlos Pimentel, Gloria Reyes, Eduardo Estrella, Ito Bisonó, Francisco Torres y Alejandro Fernández W.
Castillo enfatiza que el problema no es únicamente de gestión administrativa, sino también de credibilidad y conexión con la ciudadanía.
“Un gobierno puede cometer errores, pero no puede darse el lujo de parecer indiferente. Hoy, para amplios sectores de la población, el Estado luce lento, reactivo y desconectado de la realidad cotidiana”, señala.
Asimismo, advierte que si el oficialismo aspira a preservar su competitividad política de cara al futuro, debe comenzar desde ahora a reconstruir la confianza ciudadana con decisiones firmes y cambios visibles.
“La política es percepción, y hoy la percepción no favorece”, sostiene.
Finalmente, el comunicador plantea que realizar cambios en el gabinete no debe interpretarse como debilidad, sino como una señal de liderazgo.
“Remenear la mata no es una señal de debilidad; es una muestra de liderazgo. Cambiar funcionarios no es admitir fracaso, es corregir a tiempo. Persistir en el error, en cambio, sí es una forma de fracaso anunciado”, concluye.



