La oposición tendrá que ponerse las pilas, el Partido Revolucionario Moderno ayer se anotó un tanto, con casi un millon de votos y sin escándalos, acallaron las voces agoreras que apostaban a que no alcanzarían una votación digamos que respetable, sobre todo por el hecho de que el grueso de las candidaturas son de regidores, el nivel más bajo de la boleta y de las que suelen despertar menos entusiasmo en los votantes, al menos así pensaban algunos.
Hubo algunas sorpresas eso sí: alcaldes y regidores actuales que quedaron muy mal parados, pero también de presidentes municipales que quedaron igual o peor, lo que indica qué hay liderazgos que deben revisarse, incluso más arriba como el caso de Ramon Alburquerque cuyo liderazgo nacional quedó entredicho quedando casi a la par de una completa desconocida y que confiesa que no hizo publicidad alguna ni contaba con recursos y el mismo Guido Gómez Mazara, quien debe ver el porqué sus estrategias no le permiten posicionarse en el voto, por muy popular que sea su discurso.
Lo que sí es, que todos esperamos por los resultados de las dichosas encuestas, para ver quiénes quedaron de diputados y senadores y para poder tener el panorama completo y saber si realmente todo ha salido como se aspiraba…sin escándalos, un parto difícil en un país donde todos se creen líderes.
Pero mientras tanto y por encima, pueden celebrar por el momento, el éxito de su convención, sobre todo por el mensaje que manda, un presidente en reelección, con todas las crisis que ha tenido que vadear, con esa cantidad de votos, en un proceso interno que no suele ser precisamente de los que más entusiasmo levanta, no está tan mal como algunos querían vender.
La Junta Central Electoral por su parte también tiene motivos para celebrar, mesas en todo el país y en menos de tres horas estaba ya con boletines en el aire, que sumado a la “consulta” del PLD, parecen indicar que difícilmente se repitan huevos como el del 2020 y las fallidas municipales.



