Opinión

El dedo acusador hacia la mujer

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Por Abril Peña Abreu 


Cada vez que muere una mujer, es acosada o violada, salen las voces de hombres y también lamentablemente de mujeres que con su dedo acusador revictimizan las victimas.

Expresiones como la del comunicador Melton Pineda, cuando dijo que las mujeres provocan andando en pantalones cortos, no son más que una muestra del atávico atraso cultural que nos arropa como sociedad.

Sí, aunque nos duela, somos una sociedad machista, salvaje, inculta. Cada vez que se justifica que un hombre ande con una menor porque ella se le ofrece y eso es «normal» aquí, estamos confirmando el poco avance social, cultural e institucional que tenemos.

Cuando decimos que una mujer provoca su violación o que en el fondo le gusta, que es culpable de que la mataran por ser infiel, que no puede andar vestida de tal o cual manera, que anda tarde de noche, que sólo vive rodeada de hombres y un largo rosario de expresiones, cada cual más machista y que solo le aplicamos a mujeres que no son familias nuestras, porque claro está, el cuero como les gusta a muchos decir sólo es la hija, hermana, mujer del vecino, hacemos gala del pensamiento primitivo y del atraso social que cargamos encima.

Los femenicidios acabaran cuando dejemos de pensar en las mujeres como ciudadanos de segunda que deben supeditar su comportamiento a la falta de raciocinio del macho, cuando nosotras mismas dejemos de justificar lo injustificable y dejemos de ver una competencia donde deberíamos de ver una igual, donde la mujer en ese juego de roles que nos han impuestos eduquemos desde la igualdad y dejemos de lanzar machos y gallinas ponedoras al mundo.

4,405 casos ha llevado la fiscalía de acosos, exhibicionismo, violaciones etc., solo dos han sonado, porque son figuras públicas los victimarios, pero una vez mas, muy en el fondo, muchos creen que la víctimas son las culpable. Más bueno que es así.