Cándido Mercedes plantea reforma constitucional elimine diputados nacionales, del Parlacen y de Ultramar

Por Redacción

El Pregonero, Santo Domingo.- El sociólogo Cándido Mercedes advirtió que el país está compelido, “por no decir obligado”, a abocarse a una reforma constitucional en la cual recomienda la eliminación cargos que representan una carga económica innecesaria y clientelista para el Estado, como los diputados nacionales, los del Parlacen y de ultramar.

Entrevistado por el periodista Federico Méndez, en el programa Esferas de Poder, que se transmite los domingos de 8:00 a 9:00 de la mañana, por RNN Canal 27, sostuvo que la reforma constitucional es importante y necesaria porque genera confianza desde el Poder Ejecutivo.

Sin embargo, considera que debe presentarse después del 16 de agosto, porque si se somete ahora, “va a haber más ruido que otra cosa”, dijo.

Indicó que Luis Abinader tiene el 80% del Congreso y “eso pasa de una vez”, además de que le conviene porque generará “una confianza muy grande” y no afecta ningún interés el que se modifique la Carta Magna.

Mercedes plantea que las reformas son inexcusables, pues la constitucional debe hacerse para generar confianza y la fiscal integral.

“Qué bueno que esas reformas vengan desde el más alto poder del Estado, el presidente de la República, este país está compelido, por no decir la palabra coloquial obligado, está compelido”, apuntó.

Especificó que deben ser quitados los 20 diputados del Parlamento Centroamericano (Parlacen), “que ganan US$5,000 mensuales sin hacer nada”, equivalente a un monto total de US$100,000 al mes por clientelismo, y “este es un país pobre, vulnerable”, donde el 67% tiene una pobreza absoluta o indigencia, pobreza extrema con 3.2% y pobreza monetaria con 23.4%, y el 40% de la población es vulnerable.

“Nosotros tenemos que quitar esos cinco diputados nacionales, eso no tiene sentido, ¿cuál es la diferencia entre los diputados nacionales y los que se eligen por las circunscripciones?, ninguna”, significó.

Se preguntó qué decisiones han tomado los siete diputados de ultramar, por lo cual entiende deben ser eliminados en una reforma constitucional, porque no tienen capacidad para tomar decisiones en la diáspora.

Considera que en el proyecto de reforma que someterá el presidente Luis Abinader debe agravarse la posibilidad de modificar la Constitución, porque “nunca hay candado”, y así como el Partido Revolucionario Moderno (PRM) obtuvo una mayoría absoluta en el Congreso Nacional, dentro de cuatro u ocho años otro partido también la pueda conseguir.

En ese sentido, el ex coordinador general del movimiento Participación Ciudadana dijo que los candados siempre se rompen porque tienen que ver con mayorías.

Estima que el Procurador General de la República debe ser elegido por una composición más amplia, debido a que en el país hay mucha debilidad institucional porque depende del presidente de la República.

El catedrático sostiene que la sociedad dominicana llegó a un punto de inflexión en el que tiene que abocarse a reformas estructurales.

“Hemos tenido suerte y no estamos viviendo lo que en otros panoramas geopolíticos se está viviendo”, agregó.

Mercedes dijo que en América Latina y el mundo la democracia está sufriendo una erosión, que tiene como componente, sobre todo en la región, la crisis de representatividad de los actores políticos y el sistema no está satisfaciendo las necesidades materiales y espirituales de la inmensa mayoría.

Planteó que el país tiene 60 años de estabilidad política, con altas y bajas, y no se ha producido crisis de tensiones y violencia social, lo cual se está originando en otros países, como Ecuador, Perú, Nicaragua y Venezuela.

“Pero si las reformas estructurales no se hacen ahora, en los próximos cuatro, cinco, siete años si no hay reformas estructurales, algunas por lo menos, nos veremos abocados a lo que está ocurriendo en América Latina: crisis de gobernabilidad, crisis de gobernanza, alta conflictividad social, mucha violencia y un crimen organizado exacerbado, que no lo tenemos en República Dominicana”, argumentó.

Afirmó que el problema en América Latina radica en la crisis de confianza, donde haya coherencia y consistencia porque los presidentes dicen una cosa y hacen otra.

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