Efemérides

Día Mundial contra el Bullying: República Dominicana frente a una crisis silenciosa

Por Abril Peña

Hoy, 2 de mayo, se conmemora el Día Mundial contra el Bullying, una fecha clave para visibilizar una realidad preocupante: República Dominicana se encuentra entre los países de América Latina con mayor prevalencia de acoso escolar. Más allá de las cifras, el bullying deja heridas emocionales que pueden marcar la vida de una persona para siempre.

República Dominicana lidera cifras de acoso en la región

Según el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE), realizado por la UNESCO, el 49% de los estudiantes dominicanos de 12 años ha reportado ser víctima de acoso escolar, superando a Perú y Argentina. Esta cifra coloca al país en la primera posición de la región en cuanto a prevalencia de bullying.

Durante el año escolar 2023-2024, se documentaron más de 7,500 casos de bullying en territorio dominicano, siendo las provincias de Santo Domingo, Santiago y Puerto Plata las más afectadas. Los tipos de acoso reportados incluyen violencia física, insultos verbales, exclusión social y ciberacoso.

Además, un informe del Banco Mundial advierte que la violencia escolar impacta negativamente el rendimiento académico, la salud mental y la permanencia escolar de los estudiantes dominicanos.

El impacto invisible: secuelas que duran toda la vida

El bullying no termina en las aulas. Muchas víctimas cargan con sus consecuencias durante años, enfrentando baja autoestima, depresión, ansiedad y dificultades en sus relaciones interpersonales.

De acuerdo con el Informe PISA 2018, el 44% de los estudiantes dominicanos confesó sentirse solo o sufrir insomnio como resultado del acoso escolar.

El testimonio que tocó a un país: la hija de Massy Arias

En 2023, la influencer y entrenadora dominicana Massy Arias compartió la difícil experiencia vivida por su hija de seis años, quien sufrió bullying en su escuela. Arias relató cómo su pequeña comenzó a llorar cada mañana y a expresar que “nadie la quería” en su salón de clases, señal clara del daño emocional provocado por la exclusión y las burlas.

Este testimonio conmocionó a miles de dominicanos y resaltó la importancia de crear entornos escolares más empáticos y seguros, donde los niños puedan crecer sin miedo ni vergüenza.

¿Cómo se convierte alguien en acosador?

Muchos agresores escolares no nacen violentos, sino que son producto de entornos donde la violencia, el abandono o la baja autoestima son parte del día a día. Psicólogos infantiles advierten que factores como problemas familiares, necesidad de control y falta de habilidades emocionales son comunes en quienes desarrollan conductas de acoso.

Prevenir que un niño se convierta en acosador implica intervenir a tiempo, educar emocionalmente y ofrecer entornos afectivos seguros.

Estrategias para prevenir y enfrentar el bullying

Combatir el bullying es responsabilidad de toda la sociedad.

Para estudiantes:

Hablar con adultos de confianza si son víctimas o testigos de acoso. Defender a compañeros que sufran hostigamiento, fomentando la empatía.

Para padres:

Observar cambios emocionales o de comportamiento en sus hijos. Fomentar la autoestima y enseñar resolución pacífica de conflictos.

Para docentes y escuelas:

Crear protocolos claros para denunciar el bullying. Implementar programas de convivencia pacífica y respeto.

Un paso hacia adelante: avances legales

En 2024, el Senado de la República Dominicana aprobó una ley que prohíbe el acoso e intimidación escolar, incluyendo el ciberacoso. Esta legislación obliga a los centros educativos a contar con protocolos de actuación y medidas preventivas, reconociendo el bullying como una amenaza seria al desarrollo estudiantil.

No al silencio, sí a la acción

El bullying no es un simple juego entre niños: es una forma de violencia que puede destruir vidas si no se enfrenta con firmeza. Este Día Mundial contra el Bullying debe ser un llamado a actuar: a construir escuelas más seguras, a educar con empatía y a romper el silencio que tantas veces protege al agresor.

Solo actuando juntos —familias, escuelas, medios de comunicación y autoridades— podremos erradicar esta crisis silenciosa que amenaza nuestro presente y nuestro futuro

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