Opinión

¿A qué voy a Fitur ?

Por Delvis Santos


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Quienes asistimos a trabajar a la Feria Internacional de Turismo (FITUR), como es mi caso desde 2015, no debemos darnos por aludidos ante las críticas viralizadas sobre los pelizca quesos, pedilones y bebe vinos que supuestamente minan el recinto ferial.

Esa práctica, si es cierta, está radicalmente divorciada del objetivo real, la promoción del país como principal destino turístico del Caribe.

Puedo hablar por el trabajo que he visto realizar a decenas de reporteros, editores económicos y directores de medios con los que he compartido espacios durante toda una década, un trabajo muy fuerte que ni siquiera es remunerado en justa dimensión.

Puedo hablar por funcionarios del sector turístico (público y privado), hoteleros, banqueros, agentes inmobiliarios y del mundo aeronáutico, su entrega durante una semana completa.

Igual que Fitur, la República Dominicana participa en una serie de actividades feriales diseminadas en todo el mundo como ITB Berlín, considerada la principal en su clase, Top Resa en París, Francia, también destacada como una de gran relevancia para la industria turística global y así de forma similar en Londres, Colombia, México, entre otros.
En tal sentido, ningún país del continente cuenta con la supremacía que exige el nuestro en lo referente a llegada de turistas, inversionistas, visitantes y cruceritas, pero ninguna de las anteriores se logran sin participación de los actores antes citados.