El Pregonero,Santo Domingo. – Lo que parecía ser una noche de diversión y romance durante las fiestas patronales de Tamboril terminó en una amarga experiencia para un dominicano residente en Estados Unidos, quien denunció que una joven con la que compartió presuntamente lo despojó de sus prendas de oro, dinero en efectivo y teléfonos celulares.
El viajero, quien había llegado al país desde Estados Unidos, relató que conoció a la joven, identificada por él como Stacey, a través de las redes sociales y posteriormente compartió con ella durante las celebraciones patronales.
Según su testimonio, todo transcurría con normalidad hasta que comenzó a sentirse extraño, por lo que sospecha que alguien pudo haber colocado alguna sustancia desconocida en su bebida.
El denunciante explicó que posteriormente terminó en una cabaña acompañado de la joven, donde asegura que desaparecieron sus pertenencias, incluyendo prendas de oro, dinero y varios teléfonos celulares.
“Pensé que había ligado”, es la expresión con la que el afectado resumió su experiencia, convencido inicialmente de que había tenido suerte en el terreno sentimental, sin imaginar que terminaría denunciando un presunto robo.
Durante sus declaraciones a los medios de comunicación, el hombre manifestó que la apariencia y el comportamiento de la joven no le generaron sospechas.
Asimismo, aseguró que permaneció al menos dos días afectado tras el incidente, aunque no se ha confirmado médicamente que haya sido víctima de intoxicación.
Tras lo ocurrido, decidió acudir ante la Policía Nacional para presentar una denuncia y solicitar que se investigue el caso.
La historia ha comenzado a circular en las redes sociales, donde el episodio ha generado comentarios sobre los riesgos de confiar en personas conocidas mediante plataformas digitales.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido públicamente detalles sobre posibles detenciones ni se ha establecido responsabilidad penal contra la persona señalada.
Lo que comenzó como una noche de fiesta y supuesto romance terminó, según el viajero, con los bolsillos vacíos y una visita al destacamento policial.



