Opinión

Una precisión necesaria

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Por Guillermo Moreno


A todos quienes disienten de mis declaraciones sobre el voto ejercido por el gobierno de la RD en la OEA, deseo reiterarles el contenido de lo expresado. La posición que defiendo es el respeto del principio de “no intervención” de otro Estado o grupo de Estado en los asuntos internos de un país. Defiendo que los problemas de cada país deben enfrentarlos y resolverlos los ciudadanos de ese país, por la vía que corresponda. No acepto que ningún país o grupo de países se puedan erigir en criterio supremo de verdad y determinar los asuntos internos de otro país. Y, si sostengo y defiendo verticalmente esta posición es porque en el Siglo XX la República Dominicana fue víctima de dos intervenciones armadas norteamericanas y al día de hoy seguimos sometidos a la presión de grandes potencias que nos quieren imponer su solución sobre diversos temas, lo cual es inaceptable.

En este país tengo un definido papel opositor al partido gobernante y al gobierno de Danilo Medina que además de tener un evidente origen ilegítimo, se financió con dinero de origen ilícito, se impuso en unas elecciones fraudulentas, es altamente corrupto, ha secuestrado la democracia y controla todos los poderes públicos y pretende eternizarse en el poder. A pesar de ello, nunca, ni he aceptado ni procurado que sea otro país que venga a sacar al peledé del poder. Por eso hemos tomado el camino de construir un partido, propiciar la unidad de todos los sectores opuestos al peledé y, desde ahí, desarrollar una ardua labor de oposición, venciendo obstáculos y toda suerte de inequidad, de privilegios y de abuso de los recursos del Estado por parte del partido gobernante. Así como exijo el respeto de nuestra independencia y soberanía y propugno porque seamos los dominicanos quienes enfrentemos los graves problemas de nuestro país, ese mismo respeto exijo para cualquier otro país.