En Santiago la Navidad viene con luces, dulces y millones, todo cortesía del Ayuntamiento que dirige Ulises Rodríguez. En menos de un mes se ha desatado una tormenta de compras públicas que ya supera los RD$16 millones, entre sonido, luces, dulces, vestuarios, juguetes, catering y hasta mangueras.
Lo picante no es la fiesta… es el nivel del derroche. Procesos duplicados, gastos fragmentados y una lluvia de contratos que hacen preguntarse si la prioridad era celebrar o exprimir el presupuesto.
Mientras la ciudad sigue esperando soluciones para drenaje, seguridad y servicios municipales, el Ayuntamiento parece concentrado en montar una Navidad de alfombra roja… con fondos municipales en tiempo de escasez.
Santiago quería luces, pero no que le alumbraran los bolsillos vaciados.



