Una alianza estratégica pública-privada para la educación técnico-profesional

Por Redacción

Por Alfredo Cruz Polanco


El gobierno del Presidente Luis Abinader ha desarrollado pequeños proyectos en combinación con el sector privado, denominados «una alianza estratégica publica-privada».

Consideramos que un sector neuralgico, muy importante, que amerita que urgentemente se aplique este tipo de  alianza, es el de la educación, en sus tres niveles: básico, secundario y superior.

El modelo educativo de la República Dominicana requiere de un cambio drástico en su currículo, ya que el mismo no responde a las necesidades actuales del país ni de las empresas privadas, en un mundo totalmente globalizado y competitivo. El mismo se ha vuelto obsoleto, pues se ha quedado por debajo de la mayoría de los países del área, según los índices de medición que realizan los organismos internacionales.

El MINERD y el MESCYT, los dos ministerios responsables de la educación del país, con el apoyo del sector privado, deben analizar cuidadosamente el pensum de las asignaturas de cada una de las carreras de nuestras universidades y adaptarlo a sus reales necesidades, pues debemos formar jóvenes emprendedores, no para buscar empleos de mala calidad, sino, para que sean futuros pequeños, medianos y grandes empresarios.

Para ser competitivos a nivel internacional, tenemos que ir implementando y asimilando lo que le ha dado  buenos resultados en materia educativa a países como Japón, Finlandia y a los denominados “Tigres Asiáticos” (Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán), algunos de ellos eran mucho más pobres que nosotros, pero realizaron las transformaciones de lugar y grandes  inversiones en la educación y cambiaron su modelo educativo en sus tres vertientes.

Esos paises eliminaron las asignaturas de “rellenos” y todas aquellas que no aportan ningún valor a los estudiantes; se concentraron en las que verdaderamente son de gran utilidad y que están en consonancia con las necesidades del país y del sector empresarial, tales como: tecnologías, matemáticas financieras, computación, lectura, comercio internacional, idiomas, cultura, moral y ética, medio ambiente, entre otras, en coordinación con el sector privado, quien recomienda las áreas que para ellos son de sumo interés y que deben ser fortalecidas.

No pretendemos que se importe el modelo y el desarrollo de dichos países, donde ya existe una cultura de varias décadas, lograda a base de grandes esfuerzos,  consistencia y de fuertes inversiones, pero sí aprender de ellos .

A pesar de la aplicación del 4 % del Producto Interno Bruto-PIB para la educación escolar y pre-universitaria, aún persisten en el país graves problemas sociales como: el desempleo, que ronda el 15 % de la población económicamente activa, la delincuencia juvenil, la drogadicción, el alto porcentaje de jóvenes que ni trabajan ni pueden ingresar a una universidad (los ni-ni), entre otros.

Una decisión importante para la solución definitiva a estos problemas sería volcar parte de los recursos de ese 4% a la construcción de Escuelas de Formación Técnico-vocacionales en todo el país, pues estas  les abrirían las puertas a nuestros jóvenes para obtener un empleo de calidad o su propia empresa.

Bajo la dirección del Instututo de  Formación Técnica Profesional (INFOTEP) y en coordinación con los empresarios del país, se podrían capacitar a los jóvenes en las diferentes áreas técnico-vocacioles, artesanales y en los diferentes oficios.

La capacitación de los jóvenes en los diferentes oficios crea las bases para las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), que apoyadas por la banca solidaria, sería la bujía para el crecimiento y el desarrollo económico con una base sustentable de nuestro país. Ese fue el motor que impulsó el desarrollo que hoy exhiben los países asiáticos, pues de esta manera se motiva a los jóvenes emprendedores a iniciar sus propias empresas.

La lucha contra la delincuencia y la pobreza del pais es una responsabilidad social de todos (Estado y sector privado) y debe ser enfrentada, no con el uso de la fuerza represiva, sino, con mecanismos preventivos, como la educación, la formación técnico profesional y el empleo. Que así sea.

Relacionadas