Editorial

Tres años de campaña disfrazada: la zona gris que todos los partidos están aprovechando”

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@abrilpenaabreu

Lo que hizo la Fuerza del Pueblo ayer no estaba prohibido. Raya la línea, sí, pero se presentó como una marcha de reclamos sociales:

sin pedir votos, sin promover explícitamente la candidatura de Leonel Fernández y, por tanto, dentro de esa zona gris que deja la ley electoral.

Pero también estamos claros en lo otro: en la práctica fue una demostración de fuerza, de liderazgo, de posicionamiento político

y de movilización de estructura partidaria. Una jugada fina dentro del marco legal, pero con intención electoral evidente.

Y es aquí donde está el verdadero problema: todos los partidos están usando los huecos de la ley para hacer proselitismo fuera de tiempo.

¿La razón? La misma de siempre: esa ley la hicieron políticos… y nadie afila cuchillo para su propia garganta.

Lo importante es entender la consecuencia: si no se detuvo a la Fuerza del Pueblo, no se podrá detener a ningún otro. El precedente está ahí y lo que viene son tres largos años de campaña política disfrazada, sin tregua, sin pausa y sin vergüenza.

Ojalá no tensionen tanto el sistema que terminen rompiendo el saco.

Porque el hartazgo ciudadano no es una teoría: está ahí, creciendo, y cada exceso provoca que la gente se aleje aún más de los partidos y de la política en general.