Por Rafael Zapata G.
El Pregonero, SANTO DOMINGO.– Tras cumplir 30 años de prisión por el asesinato del niño José Rafael Llenas Aybar, Mario José Redondo Llenas fue puesto en libertad este martes desde la cárcel de Najayo, donde ofreció sus primeras declaraciones públicas, expresando un profundo arrepentimiento por el crimen cometido.
“Hoy, al cumplir una condena de 30 años, me presento ante ustedes con tres ideas esenciales: arrepentimiento, respeto y vocación de servicio”, manifestó el exconvicto en una carta leída ante decenas de periodistas que cubrían su salida del penal.
Redondo Llenas aseguró que su arrepentimiento ha sido constante durante todo el tiempo que permaneció en prisión.
“Lo primero que quiero expresar es mi arrepentimiento profundo. No es algo nuevo en mí; cada día, frente a Dios, pido perdón. Esta ha sido la única herramienta que me ha permitido sobrellevar la carga de conciencia por los hechos que cometí”, afirmó.
Acompañado de un hijo procreado durante su reclusión, también pidió perdón a su familia, a la sociedad y a todas las personas afectadas por su conducta. Asimismo, expresó respeto por el dolor causado y por las instituciones que, según dijo, “legítimamente exigieron justicia”.
Vocación de servicio
En cuanto a su futuro, el exrecluso señaló que aspira a poner en práctica lo aprendido durante su tiempo en prisión, con el objetivo de contribuir a la rehabilitación de otros privados de libertad.
Indicó que su transformación personal se evidenciará en sus acciones:
“Intentaré que mi conducta sea la manifestación concreta del compromiso de ayudar a reparar el daño causado, apoyando a los privados de libertad en su proceso de reeducación”.
Durante su permanencia en el sistema penitenciario, destacó su participación en programas educativos, desde alfabetización hasta nivel universitario, así como su rol como facilitador y guía de otros internos.
También trabajó en proyectos agrícolas y completó estudios en Derecho y formación técnica agropecuaria.
“Soy consciente de que nada de esto borra el daño causado, pero evidencia que el tiempo puede ser utilizado para reflexionar, construir y cambiar”, puntualizó.
El crimen
El caso se remonta al 3 de mayo de 1996, cuando desapareció el niño José Rafael Llenas Aybar, de 12 años. Según las investigaciones, fue engañado por su primo, Redondo Llenas, para salir de su residencia en Santo Domingo bajo el pretexto de asistir a una exhibición de motocicletas.
El menor fue hallado sin vida el 4 de mayo, lo que dio inicio a una investigación que conmocionó al país por la brutalidad del hecho y el vínculo familiar entre víctima y victimario.
Proceso judicial
El caso generó una amplia cobertura mediática entre 1996 y 1997. Durante las investigaciones se reportaron irregularidades, incluyendo contaminación de la escena del crimen y pérdida de evidencias.
En enero de 1997, Redondo Llenas y Juan Manuel Moliné Rodríguez fueron condenados a 30 años de prisión por asesinato premeditado. Posteriormente, en 1999, la pena de Moliné Rodríguez fue reducida a 20 años al ser considerado coautor.
El 26 de septiembre de 2006, la Suprema Corte de Justicia ratificó de manera definitiva las condenas: 30 años para Redondo Llenas y 20 años para Moliné Rodríguez, además del pago de una indemnización de RD$5 millones a cada uno de los padres del menor.



