Editorial

Prudencia con el tema haitiano

Compartir

El llamado de la Naciones Unidas a República Dominicana sobre las parturientas haitianas causaría risa si el tema no fuese tan delicado.

Delicado porque efectivamente se trata un tema de derechos humanos y risa porque tras hacerse los ciegos, sordos y mudos a los llamados de República Dominicana, para que vayan en auxilio de la vecina nación y no tocar, ni por asomo el tema en la última reunión, de repente se acuerdan que Haití existe y cómo de costumbre es para «pedirnos» a nosotros lo que no le exigen a las demás naciones del hemisferio, ahora mágicamente recuedan que ambas naciones existen para que una cargue con el pesado fardo de la otra.

Este medio advirtió que cualquier medida que tomase el Estado debía ser por el librito, sin excesos, el personal designado a estas labores debía ser lo mejor de lo mejor, Haití tiene la mitad del pleito ganado ante la opinión pública internacional, primero porque no hay voluntad de resolver, segundo y más importante, porque ante la miseria absoluta en que están cualquier consideración de seguridad, económica, etc., que podamos aludir palidece, una madre desangrándose en manos de las autoridades, es algo inaceptable en cualquier Estado que se precie demócratico, ¿fue un error? Sí, pero uno que no debió suceder, sabiendo como sabemos que todos quieren escurrir el bulto.

Hay temas donde la sangre fría, la astucia y la inteligencia deben primar, la han sabido usar para unificarnos en torno a la dominicanidad, pero fallan y como de costumbre miserablemente en uno de los frentes y vayamos a ver en cual.

Prudencia.

ElPregoneroRD@gmail.com