Para un partido más participativo, fuerte y moderno.
Por Alberto Caraballo
El Partido Revolucionario Moderno (PRM), como principal fuerza política del país y protagonista de importantes transformaciones en la vida nacional, tiene importantes retos de cara al 2028. Uno de estos es el primero será, el 2026, para fortalecer y profundizar su espíritu democrático y consolidar su cohesión interna.
De conformidad con el artículo 28 de la Ley 33-18, Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas, y reflejado en el artículo 152 de su estatuto orgánico, para el verano del 2026 se han de renovar las direcciones nacionales y locales de esta organización política.
Desde ya, se ha concebido una propuesta de consenso nacional, fruto del amplio apoyo de figuras y altos dirigentes del partido: que el líder del PRM, Luis Abinader, sea escogido por unanimidad como presidente de la organización. Asimismo, se desarrollan el planteamiento que la secretaría general sea ocupada por consenso de los diversos sectores del partido, llevando una figura fresca, alguien con juventud, talentos y conexión con las bases para complementar la presidencia de Luis Abinader.
En el caso de las direcciones de los municipios, distritos municipales y zonas, desde nuestra óptica política, reviste de gran importancia en el proceso de renovación dirigencial del 2026. Entendemos que en el mismo debe garantizar que las direcciones políticas en los municipios, distritos y zonas seanescogidos por el voto universal de la militancia. Este método no solo fortalecerá la legitimación política de los líderes locales, sino que reactivaría las bases del partido, asegurando una mayor representación y una ampliación del liderazgo de base.
Para muchos «maestros y alumnos» de la vieja política y de prácticas antiguas, se expresa y promueve que «los partidos en el gobierno no celebran procesos internos de renovación de su estructura». Nada más errado que esto, pues la vida política es dinámica, las sociedades van cambiando y exigen más a sus gobernantes. Es preciso tener cuenta la presente coyuntura política que vive el país, en el momento que afronta el PRM, se hace más que necesario, es un imperativo, empoderar, motivar y reactivar a las bases, a través de un proceso dinámico y entusiasta que los involucre.
Así se tendrá una empoderada y rejuvenecida dirección partidaria, que enfrente a una irresponsable oposición, la cual cada día luce más a la ofensiva en contra de nuestro gobierno, tratando por todos los medios y redes de confundir con narrativas de espanto y temor en la población.
Hoy más que nunca se hace necesario que nuestros dirigentes locales salgan a enarbolar la gran obra de gobierno de Luis Abinader. Es de vital importancia que nuestras bases caminen por todos los rincones de nuestros barrios y pueblos promoviendo su gobierno.
Con la celebración de la convención con el voto universal de nuestras bases, se aprecian varias ventajas, entre las cuales enumeramos: 1. Mayor legitimidad de los escogidos. 2. Fortalecimiento de la democracia interna. 3. Un empoderamiento de la militancia. 4. Sumatoria y renovación. 5.Una imagen positiva ante la sociedad. 6. Ejercicio y preparación para procesos venideros. 7.Fortalecimiento y sistematización del padrón electoral.
Esta es una gran oportunidad de articular una poderosa estrategia para relanzar y fortalecer la incidencia social de nuestros dirigentes en los pueblos, barrios y sectores. Auguramos que este proceso, gestionado de manera transparente y ordenada, será una poderosa herramienta para consolidar el liderazgo del PRM en todo el territorio nacional.
En mi caso, para participar, abracé la causa del PRM de las manos y el liderazgo de Luis Abinader, encantado de su visión, su firmeza de principios y valores democráticos. Trabajamos desde la oposición para conquistar el poder y materializar los cambios que hoy se evidencian en todo el país.
Sigo apostando por nuestro líder, Luis Abinader: un hombre trabajador, decente, honesto y decidido
Yo apuesto a un PRM fuerte, dinámico, vigoroso.
Yo apuesto a un PRM democrático y participativo.
Yo apuesto a un PRM transparente, disciplinado y coherente.
Yo apuesto a un PRM que se prepara para ganar en el 2028.
Yo apuesto al PRM.



