Pedro Angel
No es tener un amigo periodista o hacerse el bonito cuando su tema de fortaleza salta a la luz pública. Ni mandar notas indiscriminadas. Posicionar un líder en salud en la opinión pública es algo más que eso.
Un líder en salud puede ser un médico, líder en centro de salud, especialistas en temas sanitarios y carreras afines.
En un mundo donde la información circula a gran velocidad y la confianza en las instituciones se pone a prueba constantemente, los líderes en salud enfrentan el reto de construir credibilidad y visibilidad. Posicionarse en la opinión pública no solo implica aparecer en los medios, sino convertirse en una voz autorizada y confiable.
Para posicionarse se requiere toda una estrategia integral que incluye análisis de fortalezas y debilidades del líder, conocimiento de temas específicos, visión 360 del sector salud y disposición a la crítica.
En un mundo donde la información circula a gran velocidad y la confianza en las instituciones se pone a prueba constantemente, los líderes en salud enfrentan el reto de construir credibilidad y visibilidad. Posicionarse en la opinión pública no solo implica aparecer en los medios, sino convertirse en una voz autorizada y confiable.
En el esquema del plan se requiere construir credibilidad con bases sólidas en la formación y la experiencia, así como en transparencia y coherencia.
También se debe ser dueño de un lenguaje accesible y con buena narrativa, así como tener una relación con medios de comunicación y periodistas de forma proactiva y estar disponible para el ejercicio de una relación de mutuo interés.
La agenda del líder cuenta: su participación en eventos, difusión de alianzas y acuerdos, contactos estratégicos con otros líderes en el ámbito público y privado, y difundir las informaciones de valor.
Es toda una estrategia que requiera un análisis de situación o diagnóstico en torno a la figura que aspira a posicionarse que sirva de punto de partida para el trabajo, sus tácticas y sus estrategias.
Como se ve, no es salir en medios, asistir a círculos sociales, mandar notas de prensa y hacerse el bonito ante periodistas. Se requiere algo más, un trabajo pensado, elaborado y ejecutado estratégicamente.



