Opinión

Olegario Tenares: el héroe silencioso que nunca dejó de luchar por la República Dominicana

Por: Frank Hernández


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La historia de la República Dominicana está llena de hombres y mujeres que entregaron su vida por la libertad. Sin embargo, muchos de ellos permanecen en un segundo plano, eclipsados por los nombres más conocidos de la Independencia.

Uno de esos patriotas fue el general Olegario Tenares de Jesús, un hombre de origen humilde cuya valentía dejó una huella imborrable en la construcción de la nación dominicana.

Nacido el 7 de marzo de 1822 en el paraje Yaiba, hoy perteneciente al municipio de Castillo, provincia Duarte, Olegario Tenares creció como campesino, aprendiendo desde niño el valor del trabajo, el sacrificio y el amor por la tierra.

Nadie podía imaginar que aquel joven del campo llegaría a convertirse en uno de los militares más valientes de las guerras patrióticas del siglo XIX.

Cuando el 27 de febrero de 1844 nació la República Dominicana, Tenares apenas superaba los veinte años. Sin vacilar, ingresó a las filas del naciente Ejército Nacional para defender la independencia frente a las invasiones haitianas.

Muy pronto demostró un extraordinario coraje en la histórica Batalla del 30 de Marzo de 1844, en Santiago, donde los dominicanos consolidaron la defensa de la soberanía nacional. También combatió en las campañas de 1855 y 1856, alcanzando el rango de comandante gracias a sus méritos militares.

Pero quizás la mayor prueba de su patriotismo llegó en 1861, cuando el presidente Pedro Santana anexó el país nuevamente a España.

Mientras muchos guardaron silencio, Olegario Tenares fue de los primeros en rebelarse. En San Francisco de Macorís encabezó una protesta armada contra las autoridades anexionistas, siendo apresado y maltratado por defender la dignidad nacional.

Aquella persecución no debilitó su espíritu; por el contrario, fortaleció su compromiso con la libertad.

Durante la Guerra de la Restauración volvió a tomar las armas. Combatió junto al general Gregorio Luperón en diversos frentes del Cibao, Puerto Plata y La Vega.

Participó en la toma de San Francisco de Macorís y, el 12 de febrero de 1864, derrotó en combate al general español Juan Contreras en Maluco, acción que le valió el ascenso al grado de general otorgado por Luperón. Su liderazgo, disciplina y valentía inspiraban a quienes luchaban a su lado.

Terminadas las guerras, Olegario Tenares continuó sirviendo al país desde funciones públicas. Fue gobernador de La Vega en 1876 y más tarde jefe comunal de Castillo.

Quienes lo conocieron destacaban su sencillez, su autoridad moral y el respeto que inspiraba entre los habitantes de su comunidad.

Nunca utilizó el poder para engrandecerse; entendía el servicio público como una responsabilidad con su pueblo.
El general falleció el 18 de junio de 1907, dejando tras de sí un legado de patriotismo, honor y entrega.

Su memoria continúa viva en el municipio de Tenares, en la provincia Hermanas Mirabal, que lleva su apellido como homenaje permanente a uno de los grandes defensores de la independencia y de la Restauración dominicanas.