Editorial

No es por vanidad que no se va a los Hospitales

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Desafortunado discurso el que dio el presidente Danilo Medina en la inauguración del hospital, raro viniendo de un hombre tan comedido en sus posiciones y humilde en sus actuaciones.

El que escribió ese discurso no se planteó que al querer mostrar la calidad de las nuevas instalaciones hospitalarias y escolares inadvertidamente atacó a la clase media, una clase de por si bastantee sufrida porque paga todos sus servicios aún pagando todos sus impuestos y no reciben los servicios que debieran.
Las razones por las que una persona escoge mandar a sus hijos a un colegio privado son múltiples y ninguna tiene que ver con el estatus: hasta la fecha en una escuela privada no han matado estudiantes, ni dado golpizas ni amenazas a maestras, ni apuñalado a un niño,  aunque  hay muy buenas escuelas públicas no es un secreto para nadie que no son todaa ni siquiera la mayoría y la calidad de los maestros deja mucho que desear, las clases extracurriculares o idiomas que ofrecen la mayoría de los centros privados de mediana y alta gama aún son un sueño en el sector público.
Los hospitales pasan por la misma situación ir a un hospital de madrugada, a hacer largas filas, para soportar un especialista cansado y malhumorado o que después de 3 o 4 horas de espera te salgan con que se fue o que no hay tal o cual cosa, en las clínicas no se suele perder tiempo, hay a quien reclamarle casi siempre, nunca hay peleas de pandillas ni te mata o ataca un paciente, y claro hay excepciones pero usted recibe el servicio por el que paga sin malas caras y sin hacer sentir a nadie como si fuera un favor que recibe.
La calidad en ambos casos es un aspiracional, todas las clases sociales debieran tener el acceso a la misma calidad de servicio, pero no hay que meter al presidente en un enfrentamiento de clases sociales. Cuando el Estado pueda garantizar que los hechos antes descritos no sucederán, la sufrida clase media dejará de endeudarse para pagar en el sector privado lo que debiera recibir en el llamado Estado de Bienestar.