Uno no sabe si es que hay gente y organismos que se quieren hacerse los tontos o se creen que los tontos somos nosotros, según ellos somos un país xenófobo y que practica un racismo estructural… un país de negros, practica racismo desde el Estado.
Es risible si no fuese una campaña de décadas, llevada con la intención de que carguemos con los problemas de otro país y de gratis.
Somos xenófobos, pero varias áreas de empleos en República Dominicana, están ocupadas casi de manera exclusiva por haitianos, somos xenófobos pero las dominicanas tienen que irse al sector privado a parir porque nuestras camas están llenas de haitianas, somos racistas pero el país está lleno de inversores haitianos que adquieren propiedades y hacen negocios sin que el color de su piel nunca haya sido un problema, somos xenófobos pero tenemos barrios completos de ILEGALES haitianos donde los dominicanos están en mayoría y cuando uno delinque si no es atrapado en el acto, fácilmente se sale con la suya puesto que no tienen identidad en su mayoría, somos xenófobos, pero nuestra sistema educativo gasta cientos de millones en darle educación a niños indocumentados de manera gratuita, mientras niños dominicanos se ven obligados a irse al sector privado a pagar lo que deberían de recibir gratis, somos xenófobos pero cada vez que alguna autoridad dominicana comete un abuso con un inmigrante, la sociedad pide su cabeza y es eliminado del sistema… pero somos xenófobos.
¿Qué es lo que quieren ? Otro Francia ? Vernos como en algunos países, donde los nacionales deben huir despavoridos puesto que las costumbres son tan distintas que ponen en riesgo la integridad física de sus mujeres, por poner un ejemplo. Ya tenemos guetos haitianos donde ninguna autoridad puede entrar porque las sacan y se rebelan de manera violenta.
¿Qué es lo que quieren? Que el desorden del vecino país nos infecte y envolver la isla completa en el atraso y el ostracismo? Los problemas de Haití no son responsabilidad nuestra, no es un problema creado por RD, hemos sido solidarios hasta rallar en el pendejismo y Amnisitia Internacional y algunos descerebrados del patio quieren que sigamos cediendo y pagando del bolsillos de los 10.5 millones de pendejos que vivimos de este lado, para que el resto del continente respire con la paz de no tener que recibir los migrantes más atrasados de la región. Porque la que tiene educación y dinero para invertir, la que tiene documentos que los identifiquen, esa sí la reciben sin problemas.
Pero si hacer valer nuestras leyes, defender nuestra cultura y nuestra forma de vida, si defender nuestra integridad social y nuestra identidad nos hace racistas, pues bienvenido sea, entonces seámoslo, porque nadie puede pensar que un país emisor de migrantes es antimigrantes, lo que somos es anti indocumentado y lo que querremos es una migración organizada, adaptada a nuestras necesidades y a los que podemos aceptar sin colapsar.
Así que no nos dejemos chantajear ni de los de afuera, que el corazón del auyama sólo lo conoce el cuchillo y aunque humanamente son dignos de conmiseración, no podemos seguir importando miseria, porque en un país donde casi el 30% de los partos son de extranjeros, no falta mucho para que el daño ya sea irremediable. Ni de los adentro que quieren mano de obra barata y sin muchas complicaciones aunque con eso se carguen el país, mientras sus bolsillos se engrosan. La ley es dura pero es la ley.



