La tiró caliente

Miedo a discutir lo que todos saben que está obsoleto

El Pregonero
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El vicepresidente ejecutivo del CONEP, César Dargam, soltó una verdad incómoda que muchos prefieren ignorar: en la Cámara de Diputados hay sectores que le tienen miedo al debate técnico sobre la reforma laboral, especialmente cuando se menciona la palabra “cesantía”.

Dargam fue claro al decir que las propuestas empresariales no buscan eliminar derechos adquiridos, sino modernizar un marco legal que lleva décadas sin tocarse y que hoy no responde ni al mercado laboral ni a la realidad económica del país. Pero parece que, para algunos, discutir con argumentos es una amenaza.

La verdad es que el miedo no está en perder derechos, sino en perder discursos políticos. Algunos prefieren mantener un Código Laboral de los años 90 antes que sentarse a pensar en cómo crear empleos formales y sostenibles en el 2025.

La reforma laboral es necesaria, urgente y, sobre todo, inevitable. No se trata de favorecer al empresario ni de debilitar al empleado, sino de crear reglas modernas para un mercado que ya cambió hace rato.