Por Marco Antonio Baldera
Mi Talento por el Cambio es una idea revolucionaria capaz de empoderar a excluidos, de generar un espacio de debate para inquietudes en soliloquios.
Ver, escuchar, sentir nuestros jóvenes, no tiene precio. Es constatar la indiferencia estatal, su hoy y ahora, su desdén por el futuro, su desenfrenada carrera hacia el abismo.
La Juventud con Luis Abinader se aventuró a gritar: «hay esperanza, tenemos una oportunidad para ti; levántate; acompáñanos».
De cada rincón del pais brotó un clamor, el gemido de un talento en agonia, en coma, atrofiado por no tener donde exponerse, ejercitarse, a quien mostrarse, donde lucirse, con quien ser compartido.
Luis Abinader piensa en la juventud; su espíritu joven la entiende; hace empatía con ella. Ella le cree, le agradece, y hoy sabe que tiene, en quien confiar.
Kimberly Taveras, la capitana del barco, ha echado a andar la nave que casi en la misma playa naufraga. Le ha dado nuevos aires a una tripulación amodorrada. Logró despabilar a casi todos. Sí, a casi todos. Aquello de que somos sombra ensanchada de quienes dirigen no es un sofisma.
Hoy la juventud lleva en su pecho encendida, la hermosa luz del entusiasmo ardiente; se dispone hacer historia, construir su suerte, definir su destino, y decidir el Cambio.
Una verdadera Revolución Moderna. Enhorabuena!



