Por Nena Rodriguez
El Pregonero, Santo Domingo.–La comunicadotra María Cristina expresó su preocupación por el impacto que, a su juicio, está teniendo la presión económica en la salud mental de los dominicanos, al advertir que la desesperanza derivada de las dificultades económicas estaría incidiendo en el alto número de suicidios registrados en el país.
Durante sus declaraciones, sostuvo que muchos hombres en República Dominicana están enfrentando cuadros de depresión debido a la carga económica que soportan, situación que, afirmó, se ha convertido en una de las principales causas de suicidio.
«La economía es un tema vital tanto para hombres como para mujeres. En ambos casos, la presión económica genera desesperanza y puede llevar a algunas personas a tomar la decisión de quitarse la vida», expresó.
María Cristina señaló que, aunque la mayoría de los suicidios corresponde a hombres, las mujeres también se ven afectadas por este fenómeno. Indicó que alrededor del 15 % de los suicidios registrados en el país corresponde a mujeres y consideró que, en muchos de esos casos, las dificultades económicas también constituyen un factor determinante.
Al referirse a las estadísticas, indicó que en 2024 se registraron 651 suicidios, frente a 669 en 2023, lo que representa una disminución aproximada del 2 %. Asimismo, citó datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según los cuales República Dominicana registra un promedio anual de 594 suicidios, equivalente a alrededor de 1.6 casos por día.
La dirigente afirmó que el clima de preocupación social debe motivar una respuesta inmediata de las autoridades y advirtió sobre el riesgo de que la desesperanza continúe extendiéndose entre la población.
«Creo que esto debe llamar a la reflexión de nuestras autoridades. Estamos viendo un clima social neurálgico, con protestas y cacerolazos, y es necesario tomar medidas urgentes para evitar que esta situación siga agravándose», manifestó.
Asimismo, consideró que el Gobierno debe implementar políticas orientadas a aliviar la presión económica sobre las familias y fortalecer los programas de atención a la salud mental.



