Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El comunicador Luisín Jiménez reaccionó este martes ante la pregunta hecha por su colega Bolívar Valera “El Boli” sobre el caso de Miguel Ángel González Vargas, un hombre de 60 años acusado en Puerto Rico de quitarle la vida al agresor de su hija tras una brutal golpiza que la envió al hospital.
Durante la conversación, El Boli planteó: “¿Se justifica la violencia para defender a un ser querido?”. A lo que Luisín respondió sin titubeos:
“Sí, claro que sí. Es una respuesta. Tú no me puedes pedir control emocional si yo veo a una hija mía con los dos ojos abollados y camino a un hospital porque un individuo utilizó su fuerza contra ella”.
Luisín fue más allá y envió un mensaje directo a los esposos y novios de sus hijas:
“El cuerpo de mis hijas es parte del mío. Si las agreden, me tienen de frente”, advirtiendo que su reacción como padre ante un caso de violencia no sería pasiva.
El comunicador aclaró que siempre ha enseñado a sus hijas a evitar cualquier tipo de violencia, incluso como respuesta, instándolas a salir del hogar si se sienten en peligro.
“A mis hijas siempre les he dicho que no se le vuela arriba a los hombres, que si tienen problemas con su pareja, se salgan de la casa”.
Sobre el caso judicial que enfrentará el padre en Puerto Rico, Jiménez opinó que si se comprueba que el agresor era reincidente y acostumbraba a maltratarla, el tribunal podría considerar su reacción como comprensible.
“En un juicio de fondo, un juez puede fácilmente determinar que el tipo se vio en una situación emocional donde no pensó lo que hacía. Es una reacción humana”.
El caso ha reabierto el debate sobre hasta qué punto puede justificarse la violencia como defensa frente a agresiones familiares y los límites de la legítima defensa en el ámbito legal y social.



