Editorial

Los debates personalizados y el anarquismo en los medios

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Si hay algo que ha logrado la democracia mal entendida, es hacer crecer la intolerancia, la difamación y las ofensas a niveles estratosféricos. Pero luego llegó el Internet y el asunto se puso aún peor. La gente se siente en libertad de escribir lo que posiblemente no se atrevería jamás a decir frente a frente.

Antes se decía que de política, religión y pelota, no se discute porque la gente perdía la capacidad de razonamiento y respondía desde las emociones y cada quien es dueño de la verdad, pero cuando eres dueño de la verdad, el otro entonces es dueño de la mentira. Se personalizan los debates y si se agrega que ahora está el ingrediente de las fakes news o gente vertiendo todo lo que le pasa por la cabeza montados en la «libertad de expresión» que más bien es libertinaje, lo que tenemos no es comunicación, ni democracia, es anarquía donde todos gritamos y nadie escucha. Ahora sin embargo, no se puede discutir absolutamente de nada.

¿Quién tiene la razon en todos estos debates que se suponen deberían de ser jurídicos? Quién sabe. Entre los que se montan en la ola, para beneficiarse o hacer daño, entre los indignados desencantados por la falta de transparecia, por años de desengaños y mentiras, entre los que sólo leen y no analizan y los que la intolerancia no les deja admitir posiciones contrarias así sean erróneas, jamás lo sabremos, pero mientras tanto nos desangramos unos a otros en discusiones intestinas que no llevan a parte.

elpregonerord@gmail.com