El presidente Abinader empieza a remenear la mata, aunque siendo sinceros no muy fue agresivo, exceptuando Propeep, Contraloría y Pasaportes, el resto de decretos pasa desapercibido y tal vez no cumple las expectativas de cambio de la gente.
Cambiar ministros en un gobierno no es cosa sencilla, el que se va deja todo un equipo de dirigente detrás que posiblemente no pueda colocar en la institución hacia dónde va y eso es si tiene la suerte de ir a otra posición, y el que llega no va a trabajar con gente que no conoce y cancelar dirigentes de su propio partido no ayuda a las relaciones públicas partidarias, sin contar además se pueden crear crisis de poder interna de caciques disgustados y eso en un partido que aspira a la reelección es un lujo que no se puede dar.
Contraloría realmente no sonaba, pero Propeep y Pasaportes se esperaban, el primero, porque Neney Cabrera renunció y este mismo medio dió la primicia en su momento y Pasaportes, porque sean cuáles sean las razones, ningún país se puede dar el lujo de quedarse sin pasaportes por meses y en este caso sería casi medio año, pero lo cierto es que hay mucha gente esperando en el banquillo y nada parece indicar que en algún momento entrarán al juego y si además tienen que compartir las pocas camas verdes, sociedad civil, ex berenjenas y “técnicos”, nos tememos que será como el juego de la silla caliente y mucha gente se quedará parada y oliendo donde guisan.
¿Cómo logrará el Presidente Abinader calmar las ansias?, no se sabe, pero entrando en los terribles tres cuando se acaba la luna de miel, las excusas, con crisis económica en camino, tener el rancho ardiendo no es buena estrategia.
elpregonerord@gmail.com



