Opinión Política

Lawfare y sofisma en la política dominicana: ¿Está el país en riesgo de seguir los pasos de Nicaragua?

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Por Jorge Lendeborg


En la actualidad, la política está plagada de estrategias engañosas que buscan manipular a la opinión pública para mantenerse en el poder. Dos de estas estrategias son el Lawfarey el Sofisma, que se han convertido en herramientas frecuentes en la arena política.

El Lawfare es una estrategia legal que se utiliza para perseguir a personas o grupos políticos mediante el uso abusivo de la ley. Esta estrategia se basa en la manipulación del sistema judicial para perseguir a oponentes políticos o a aquellos que expresan opiniones críticas. Un ejemplo de esto es el caso del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue condenado por corrupción en un juicio cuestionado por diversas irregularidades. Algunos consideran que el caso de Lula fue un ejemplo de Lawfare, ya que su persecución legal estuvo motivada por razones políticas.

Por otro lado, el Sofisma es una estrategia de argumentación falaz que busca engañar al público para que acepte una premisa o una conclusión errónea. Este tipo de argumentación se utiliza a menudo en la política para convencer al electorado de una postura determinada, aunque esta postura sea falsa o engañosa. Un ejemplo de esto es el uso de la falacia del hombre de paja: exagerar o distorsionar los argumentos del oponente para hacerlos más fáciles de refutar.

La combinación de Lawfare y Sofisma en la política es particularmente preocupante, ya que puede llevar a una manipulación de la justicia y a la erosión del Estado de derecho. La implementación de esta combinación en la Republica Dominicana, es especialmente grave, donde la independencia judicial y el debido proceso no están garantizados. Todo parece indicar que el actual gobierno utiliza el Lawfare y el Sofisma para perseguir y silenciar a oponentes políticos, para luego continuar con aquellos que expresan opiniones críticas a su gobierno.

Aunque el término “Lawfare” es relativamente nuevo, podemos identificar casos en la historia que podrían considerarse ejemplos tempranos de Lawfare y Sofisma combinados. Empezando por el juicio a Jesus, en la historia cristiana, el juicio y crucifixión de Jesús podría ser visto como un ejemplo temprano de Lawfare. Algunos argumentan que Jesús fue perseguido por sus enseñanzas y su desafío al sistema religioso y político de su tiempo.

En la Antigua Grecia, Sócrates fue juzgado y condenado por corromper la juventud y por no creer en los dioses de la ciudad. La realidad es que Sócrates fue perseguido por sus ideas y sus críticas al sistema político y social de Atenas. En la Edad Media, Juana de Arco fue juzgada y condenada por herejía y brujería por un tribunal eclesiástico controlado por sus enemigos políticos, cuando la realidad es que fue perseguida por razones políticas y su juicio fue manipulado para asegurar su condena.

Pareciera que el Lawfare y Sofisma en América Latina son las armas favoritas por gobiernos y gobernantes para descalificar a la oposición:

En Colombia, se utilizó en contra del hoy presidente Gustavo Petro, cuando era alcalde de Bogotá. En Perú, el expresidente Martin Vizcarra fue víctima de Lawfare, en Chile, el caso «Penta» involucró a varios políticos y empresarios chilenos acusados de corrupción. En Brasil, el caso más conocido de Lawfare en América Latina es el del expresidente brasileño LuizInácio Lula da Silva, quien fue condenado y encarcelado por corrupción después de una controvertida investigación judicial conocida como «Operación Lava Jato». Muchos de los fiscales y jueces involucrados en la investigación han sido criticados por su presunta falta de imparcialidad y su uso de tácticas agresivas para procesar y condenar a políticos y empresarios. En Argentina, se usa esta táctica para desarticular a miembros del gobierno anterior de Cristina Fernández de Kirchner. En Ecuador, el expresidente Rafael Correa ha denunciado que el gobierno actual ha utilizado el sistema judicial para perseguirlo políticamente y evitar su regreso al poder.

Pero el caso que más se parece al nuestro es el de Nicaragua, durante los últimos años ha habido varios casos de Lawfare y Sofisma en la política. El gobierno del presidente Daniel Ortega ha sido criticado por perseguir y encarcelar a oponentes políticos y activistas de derechos humanos, utilizando el sistema judicial del país para reprimir la disidencia y mantenerse en el poder.Uno de los casos más destacados es el del líder opositor Juan Sebastián Chamorro, quien fue arrestado en junio de 2021 bajo cargos de «conspiración para cometer actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación» del país.

Si el modelo que piensa seguir el gobierno de Luis Abinader, es el de Nicaragua, entonces, de mantenerse en el poder, en la caja de bateo esta la Fuerza del Pueblo, y luego silenciar los medios y hacedores de opinión que hoy ven con buenos ojos estas prácticas mal sanas. Un ex amigo me dijo hace 1 año, el pueblo no sabe que estamos frente a un Daniel Ortega cualquiera, capaz de cualquier cosa por quedarse en el poder. Lamentablemente, creo tenía razón.