No relajen así...

Del “Viejo Partido” al “Viejo Candidato”

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Leonel Fernández no debería sorprenderse ni ponerse bravo porque algunos sectores intenten etiquetarlo como “El Viejo Candidato”. Después de todo, fue precisamente su estrategia política la que ayudó a popularizar durante las campañas de 2020 y 2024 aquello de que el PLD era “El Viejo Partido”.

En política, las etiquetas tienen un efecto boomerang. Cuando se utiliza la edad de una organización, el tiempo en el poder o la trayectoria de un adversario como argumento electoral, hay que estar preparado para que mañana usen la misma fórmula en sentido contrario.

Durante años se insistió en presentar al PLD como una estructura agotada, desconectada y perteneciente al pasado. Ahora algunos intentan hacer con Leonel lo que antes se hizo con sus rivales: asociarlo con la experiencia acumulada y los años en la política.

La diferencia es que una cosa es un partido y otra un liderazgo. Pero las campañas no suelen detenerse en esos detalles.

Por eso, cuando llegan los apodos y las consignas, nadie puede reclamar exclusividad sobre el juego político. Quien un día bautiza, al otro día puede terminar bautizado.

Porque en política, como en el dominó, el que da también recibe.