El costo de una campaña política es altísimo, hasta respirar cuesta en este mundo, por lo que cada vez son más los pudientes que se integran a la actividad política. Lo hacen por aportar ? Está por verse.
Antonio Taveras Senador por la Provincia de Santo Domingo de quien se filtrase un audio lleno de perlas, pero la más visible fue el monto exhorbitante que según él gastó en su campaña, la nada despreciable cifra de 250 millones de pesos, aunque luego del sonido le bajó 100 millones, ahora el quiere demandar a quien haya invadido su intimidad, cosa a la que tiene derecho, dicho sea de paso, pero más allá de dónde provienen los fondos que según él costó su campaña, lo que debemos de preguntarnos todos es: qué es lo que busca alguien invirtiendo cientos de millones de pesos en un cargo donde todos los beneficios juntos durante los 4 años, jamás le darán para cubrir la inversión realizada y nadie invierte para perder, habría que ser mínimo Jesucristo para un acto de tal generosidad y desprendimiento.
Y en ese tipo de cosas deberían fijarse los votantes, observar a todos los que aspiran a diputado, senadores y regidores y sólo menciono estos porque el Presidente y los Alcaldes manejan presupuesto y empleos, que más allá de lo económico, proveen poder, así que se entiende la inversión aunque no se comparta, pero que puede haber por las buenas al menos, en el Congreso Nacional o las salas capitulares como para invertir MILLONES. Hágase usted su propia opinión al respecto.
Pero en lo que el hacha va y viene, honorable Antonio Taveras, demande si le place y si se sentirá resarcido por la frescura del delator de mostrar en público lo que dice en privado, pero también explique de dónde salieron esos chelitos que gastó tan alegremente. Y un consejo de gratis para todos los políticos, en todos los partidos, el poder no es amigo nadie, no hay peor cuña que la del propio palo y la lengua es el castigo del cuerpo.



