Hay momentos en la diplomacia que duran apenas segundos, pero que pueden perseguir a una persona durante años. Y eso parece haber ocurrido con el embajador dominicano en España, Tony Raful, durante una actividad oficial encabezada por los reyes de España.
Las imágenes han dado de qué hablar. En el saludo protocolar, Raful intentó acercarse para dar un beso a la reina Letizia, pero esta marcó distancia y mantuvo el protocolo establecido para este tipo de encuentros. El momento fue breve, pero suficientemente visible como para generar comentarios dentro y fuera de la comunidad diplomática.
Como si eso fuera poco, otro detalle llamó la atención de quienes observaban el acto: la acompañante del embajador fue vista portando una funda que muchos compararon con una bolsa de supermercado, en una ceremonia donde estaban presentes el rey Felipe VI, la reina Letizia y la princesa Leonor.
Y aquí es donde surge la pregunta inevitable: ¿quién asesora en materia de protocolo a la representación diplomática dominicana en Madrid?
La diplomacia no solo se ejerce con discursos y reuniones. También se comunica a través de la imagen, las formas y el respeto a las normas de etiqueta internacional. Un embajador representa a todo un país, y cada gesto cuenta.
Lo ocurrido quizás no pase de una anécdota para algunos, pero para otros refleja una preocupante falta de preparación en escenarios donde los detalles son tan importantes como los mensajes.
Porque una cosa es cometer un error involuntario y otra muy distinta es desconocer reglas básicas de protocolo en la propia nación donde se ejerce una misión diplomática.
Y mientras las redes siguen comentando el episodio, muchos se preguntan si la vergüenza fue personal o si terminó siendo compartida por todo el



