El Pregonero. Santo Domingo. La Iglesia Católica tronó este Viernes Santo contra los que se aprovechan de la situación de crisis sanitaria que vive el país debido a la pandemia del coronavirus, para lucrarse en términos personales y grupales.
Durante un inusual Sermón de las 7 Palabras, que en esta ocasión tuvieron que pronunciarse sin la presencia de feligreses.
Al leer la segunda frase «Hoy estarás conmigo en el paraíso», el rector de la Catedral Primada de América, reverendo Nelson Clark, condenó el hecho de que en el país hay quienes roban gallinas y van presos, mientras otros hurtan millones y no pasa nada.
Dijo que otros son asesinos, porque matan para robar un celular. A estos se asemejan los que roban millones: los dos tipos de ladrones matan, unos en el momento, otros a largo plazo, sostuvo.
En tanto que el reverendo Abraham Apolinar hizo referencia al servicio de salud del país y que esta situación del coronavirus “le quitó la sábana al enfermo” permitiendo ver la realidad con de los hospitales.
“El hacinamiento, la falta de agua y servicios sanitarios. Carecemos de un servicio de salud primario. Eso no lo trajo el virus, ya estaba aquí”, enfatizó.
En ese mismo orden arremetió contra el porcentaje del presupuesto que se le otorga a la salud: “Dedicamos una parte ridícula del Presupuesto Nacional al sistema de Salud”.
Mientras el reverendo Juan Bautista Cordero consideró este Viernes Santos que la pandemia del Covid-19 ¨nos ha igualado a todos y está haciendo ver nuestra vulnerabilidad y pequeñez´´.
´´Hace poco, en muchos países, asustaba la idea de ser invadidos por los migrantes que salían en verdaderas hordas, por diversas razones, de sus países en busca de mejor suerte para poder vivir. Empezaron proyectos de mega-ingeniería para levantar muros, para no ser invadidos´´, manifestó Bautista Cordero de la Orden de los Dominicos, en la Cuarta Palabra “Dios mio, dios mio, ¿por qué me has abandonado?”.
En ese sentido dijo que hemos sido invadidos y sometidos por algo que no esperábamos, un enemigo, invisible que se ha constituido más que una amenaza.
Indicó que esta crisis mundial del coronavirus está llevando a sacar lo mejor que puede tener el ser humano.
“La solidaridad, ser solidarios hasta el forro de nuestra piel. El reconocimiento, de que andábamos frenéticos y poseídos por una prisa neurótica, por una arrogancia y autosuficiencias insufribles, ese reconocimiento de que la vida, no es ganancia a costa de la lealtad, la sinceridad y la fidelidad, ese reconocimiento de haber incurrido en competencias desleales, prisas enfermizas, segundas intenciones, nos ha llevado a replantearnos, quienes somos y que somos en el mundo y en el universo”, expresó.



