Por Frank Hernández
(El Alquimista.)
Un país letrado avanza; el analfabetismo, una mácula que frena el crecimiento
Es un grave error pensar que un país con personas de bajo nivel educativo es manejable o fácil de controlar. Ahí nace la equivocación más vil e ignorante. Una nación con altos índices de analfabetismo representa un retroceso; como una mácula, va obstaculizando cualquier intento de desarrollo.
La educación es una inversión: todo dependerá de la cantidad que se invierta. ¿Cuál es mi tesis? Que un país letrado es aquel donde todos los sectores marchan bien. Si hay abogados, habrá un Poder Judicial fortalecido; si hay ingenieros y arquitectos, las construcciones estarán garantizadas; si hay médicos, la salud estará en buenas manos.
Para que un país avance, debemos impulsar la educación. Es un árbol cuyos frutos serán de buen provecho. La educación debe ser emancipadora. El viejo modelo educativo dominicano era de administración; existían maestros que no tenían un nivel avanzado educativo, aunque sí un nivel avanzado en competencias.
El nuevo modelo educativo debe crear cambios importantes. Estamos en la era de la inteligencia artificial, ante una generación Z que es vulnerable y que por sí misma no crea conciencia.
Por eso entra aquí el factor familia como institución inclusiva, además de la sociedad que, como un gran vigilante, asume el protagonismo de guiar la educación desde la parte externa.
Sobrepoblación estudiantil y calidad educativa.
La sobrepoblación estudiantil ha provocado un descenso en la calidad educativa. Mejorar esta calidad en República Dominicana es uno de los principales desafíos nacionales.
Según analistas, aunque se ha avanzado en infraestructura y cobertura, el principal reto actual ya no es la falta de recursos, sino cómo lograr que estos se traduzcan en aprendizajes reales y equitativos.
Una solución al déficit educativo es controlar y administrar cada peso destinado a la educación, pues no es un gasto, es una inversión.
Lo que se asigna a la educación es autosostenible, ya que tarde o temprano se recupera.
Factores para el crecimiento educativo.
Desde el Poder Ejecutivo, crear políticas públicas de responsabilidad social y responsabilizar a la familia.
Mejorar las condiciones de vida de los estudiantes mediante planes estratégicos.
Aumentar la cobertura del transporte escolar.
Mejorar las condiciones de vida de los docentes y personal educativo: un ajuste salarial apegado al desempeño de competencias, un buen seguro médico, un digno plan de retiro, plan de viviendas, y limitar los préstamos bancarios que afectan la economía del docente.
Alimentación: es vital para el desarrollo del estudiante. Una buena nutrición es la clave. Recordar que la cultura gastronómica de República Dominicana es muy influyente para motivar a los estudiantes a consumir el desayuno y el almuerzo.La deserción escolar: un problema multifacético.
El abandono escolar en República Dominicana es un problema que va mucho más allá de la simple “falta de interés”. Los datos muestran que las causas son principalmente económicas, sociales y familiares, afectando con mayor dureza a los jóvenes de entornos vulnerables.
Desmotivación y falta de incentivos: Es la causa más citada en jóvenes de 18 a 24 años (40.8 % hombres, 23.6 % mujeres). Muchos ven que un título universitario no garantiza un buen empleo ni salario digno, lo que desalienta la inversión en educación.
Necesidad de trabajar: El 17.8 % de los varones deja los estudios para trabajar. Paradójicamente, al empezar a ganar dinero, algunos sienten que son “más hombres” y abandonan las aulas.
Problemas familiares: Afectan al 23.1 % de las mujeres y al 3.2 % de los hombres de 18 a 24 años. Conflictos en el hogar, como el caso de José Luis (un joven de 15 años que se fue por diferencias con su madre), son detonantes comunes.
Factores económicos: El costo de la educación (transporte, materiales) es una barrera real para las familias de escasos recursos.



