Política

Johnny Pujols: “Hay que acabar con el clientelismo porque es enemigo de la política”

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Por Rosa Iris Luciano

El Pregonero, Santo Domingo – El secretario general del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Johnny Pujols, afirmó que es necesario combatir el clientelismo político y consideró que esta práctica constituye uno de los principales males que afectan a la política y a las nuevas generaciones de dirigentes.

Pujols explicó que el elevado costo de las campañas electorales puede generar compromisos entre candidatos y personas que brindan apoyo durante los procesos electorales.

Según planteó, esta dinámica puede derivar en prácticas que considera perjudiciales para el ejercicio político.

“Yo estoy convencido, Boli, de que hay que acabar con el clientelismo. El clientelismo es el enemigo no solamente de la política, sino de la generación a la que nosotros pertenecemos”.

El secretario general del PLD reconoció que eliminar esta práctica no es una tarea sencilla, debido a que existe una diferencia entre plantear la necesidad de acabar con el clientelismo y lograr hacerlo en la práctica.

Pujols cuestionó que en ocasiones el intercambio de favores políticos pueda confundirse con actos de solidaridad. A su juicio, existe una diferencia entre ayudar a una persona por solidaridad y aprovecharse de su situación de vulnerabilidad para obtener respaldo electoral.

“Si yo voy a tu casa y me aprovecho de tu condición de vulnerabilidad o de pobreza a cambio de que tú me apoyes electoralmente, yo no estoy siendo solidario, yo estoy siendo un abusador y un aprovechado”.

 

Pujols sostuvo que superar el clientelismo requiere transformar determinadas prácticas políticas y evitar que las necesidades económicas de los ciudadanos sean utilizadas como mecanismo para obtener apoyo electoral.

 

Su planteamiento se suma a las discusiones sobre la necesidad de fortalecer la transparencia, la ética y la institucionalidad en la actividad política dominicana.

 

El PLD también ha planteado públicamente la necesidad de superar prácticas como el clientelismo dentro de su proceso de reorganización partidaria.