Las cosas han cambiado mucho en los últimos 20 años, estas tiene que ser la campaña más tranquila y atípica que ha vivido la sociedad dominicana, atrás quedaron los muertos de campaña, los insultos, los largos tapones por los mítines y marchas, las estridencias musicales y la inundación de parafernalia política que salía hasta debajo de las piedras, al parecer los partidos han entendido que no es allí donde se consiguen los votos o la sociedad ya no responde a esos estímulos.
Los debates al parecer han jugado un papel preponderante en esto, ya que han permitido que la población (a los que les interesa claro está ) se entere cómo piensan algunos de los candidatos y esto ha marcado, tal vez, la tónica en como funcionaría la mecánica con miras a unas elecciones que parece en algunos momentos incluso insulsa, donde los temas más acuciantes no han sido los que han dominado la opinión pública y por alguna razón las ramas han sido las protagonistas, aún así, es un avance comparado con toda la sangre, bullying y maledicencia de épocas de triste recordación, al parecer la sociedad y los oolíticos han madurado, ojalá se mantenga hasta las elecciones y sigamos siendo como país un ejemplo para el resto del continente.



