EL PREGONERO, SANTO DOMINGO. Unas 6,000 personas participaron en la quinta edición de “A la granja, sin salir de la ciudad”, una iniciativa de Sanut que durante dos días acercó a niños, jóvenes y adultos a la vida del campo y a diferentes experiencias vinculadas con la producción agropecuaria.
La actividad, celebrada en la Agrotienda Sanut, ubicada en el kilómetro 10 ½ de la autopista Duarte, convirtió este espacio urbano en una granja abierta a las familias, con una programación que combinó aprendizaje, recreación y contacto directo con animales.
La principal novedad de esta quinta edición fue la pesca de tilapias, una experiencia que despertó especial entusiasmo entre niños y adultos, quienes tuvieron la oportunidad de conocer de manera práctica esta actividad relacionada con la producción acuícola.
A esta atracción se sumaron el contacto y alimentación de diferentes especies de animales de granja, recorridos educativos y otras dinámicas concebidas para mostrar de manera sencilla y entretenida algunos de los procesos relacionados con la producción de alimentos.
Durante los dos días, las familias pudieron observar, tocar, alimentar y aprender, en una experiencia que buscó reducir la distancia entre la vida urbana y el campo y, al mismo tiempo, despertar entre los más pequeños la curiosidad por conocer de dónde provienen los alimentos que llegan diariamente a sus mesas.
Alma Lajara, encargada Administrativa de Sanut, valoró la asistencia de unas 6,000 personas como una muestra del creciente interés de las familias por este tipo de iniciativas, que combinan educación, entretenimiento y contacto con la naturaleza.
“Cada edición nos confirma que existe un gran interés por conocer de dónde vienen nuestros alimentos y por acercar a los niños a la vida del campo. Este año incorporamos la pesca de tilapias y la respuesta de las familias fue extraordinaria”, expresó Lajara.
Destacó que “A la granja, sin salir de la ciudad” busca que los niños aprendan a través de la experiencia y que, desde temprana edad, comprendan el valor del campo, el respeto por los animales y la naturaleza, así como la importancia del trabajo que realizan diariamente los productores dominicanos.
La masiva asistencia también convirtió la actividad en un espacio de encuentro familiar. Padres, madres, abuelos y niños compartieron las distintas experiencias y tuvieron la oportunidad de acercarse a prácticas agropecuarias que forman parte de la vida cotidiana en las comunidades rurales, pero que resultan cada vez menos conocidas para quienes crecen en las ciudades.
Con cinco ediciones realizadas, la iniciativa continúa consolidándose como un punto de encuentro entre el campo y la ciudad y como una propuesta que apuesta por aprender haciendo, mediante experiencias capaces de combinar conocimiento y diversión.
Lajara señaló que la respuesta del público representa un estímulo para continuar fortaleciendo la actividad e incorporar en futuras ediciones nuevas experiencias que permitan mostrar la diversidad y relevancia de la producción agropecuaria.
“Queremos que cada familia se lleve algo más que un momento de diversión; que los niños comprendan el valor del campo, reconozcan el esfuerzo que existe detrás de los alimentos que llegan a sus mesas y mantengan viva esa conexión con nuestras raíces”, afirmó.
La quinta edición de “A la granja, sin salir de la ciudad” cerró así con 6,000 participantes, una nueva experiencia con la pesca de tilapias y cientos de familias que, durante un fin de semana, tuvieron la oportunidad de vivir el campo en plena ciudad.



