Por Mery Ann Ramírez
Se dice que dentro del amor siempre debe estar presente la amistad para que las cosas puedan funcionar, y dicen las malas lenguas que dentro de la amistad también debe estar el factor sexual. Ok, muy definido todo y ordenado, pero esto me hace preguntarme; ¿qué hay de las amistades entre personas del mismo sexo? Una pregunta divertida y un poco estúpida, ¿Ah?, pero si pensamos un poco más, esos que consideran esta opinión creen que el sexo reafirma y da fuerza a la amistad.
En lo personal tengo muy delimitado el lugar preciso en el cual se deben posicionar estas tres acciones y sentimientos. Primero, me tengo rotundamente prohibido mezclar el amor y la amistad para mucho menos involucrar el sexo en ella y segundo esas ocasiones en las que se empieza de amigos y luego se trata pasar a enamorados; luego terminan y créeme por experiencia propia nada vuelve a ser igual.
La realidad del asunto es simple y clara, es bonito y no solo bonito, es de vital importancia que dentro de una relación de pareja exista el lazo de amistad ya que de esta forma se puede garantizar una relación con un nivel mayor de entendimiento y tolerancia.
Me he divagado en la memoria esta cuestión por un tiempo y es que por más que le busco alguna razón, sigo sin entender porque alguien pensaría que el sexo ayuda a mejorar las relaciones amistosas, por mi parte pienso que por ser algo de semejante intimidad podría entenderse un poco la teoría, pero es que no hay forma de que alguien comparta algo tan privado y luego continúe su amistad como si nada, sin importarle lo que la otra persona haga.
Aunque pensándolo mejor de una manera individualista se podría separar cada cosa de igual manera, separar el amor de la amistad, es decir no intentar tener algo más con alguien que haya sido tu amigo o amiga antes, y el sexo de las dos anteriores, seamos honestos; en la sociedad en la que vivimos siempre se tiene el polvito separado de todo lo demás…
En conclusión hay una extraña relación entre el amor, la amistad y el sexo y por más que queramos unirlos nunca habrá cabida para las tres juntas, pero tampoco puede existir la una sin la otra, salvo por la amistad que desde mi punto de vista va separada del sexo.



