Política

Eduardo Jorge Prats advierte sobre auge de Santiago Matías y recuerda que Hitler fue subestimado como “un simple payaso”

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Por Kelvin Ortiz Faña


El Pregonero, Santo Domingo.– El jurista Eduardo Jorge Prats advirtió sobre lo que considera un error subestimar el surgimiento del liderazgo político del empresario digital e influencer Santiago Matías, al tiempo que recurrió al caso histórico de Adolf Hitler para ilustrar los riesgos que, a su juicio, supone menospreciar liderazgos políticos disruptivos.

En su artículo titulado “Los irresponsables”, publicado en el periódico Hoy, Jorge Prats sostuvo que sería un “funesto error” restar importancia al fenómeno político que comienza a representar Matías, aunque reconoció que resulta difícil determinar cómo la simpatía que genera en los espacios digitales podría traducirse eventualmente en votos.

El jurista vinculó este escenario con el desencanto de sectores ciudadanos frente a los partidos y liderazgos tradicionales, así como con el auge internacional de corrientes neopopulistas y nuevas formas de comunicación política impulsadas por las redes sociales.

Jorge Prats consideró peligrosa la indiferencia que, según afirma, muestran sectores de las élites dominicanas ante el surgimiento de este tipo de liderazgo y planteó que la historia demuestra que grupos inicialmente contrarios a figuras disruptivas pueden terminar respaldándolas por conveniencia.

Para sustentar su reflexión, el jurista hizo referencia al ascenso de Adolf Hitler en Alemania, aclarando que lo hacía “guardando las debidas distancias”.

“Cuando Hitler se asoma a la política, era considerado por las élites y la prensa, un simple payaso”, escribió Jorge Prats, quien recordó que el dirigente alemán fue objeto de burlas por su apariencia, comportamiento y forma de expresarse antes de alcanzar el poder.

El articulista citó además al historiador Johann Chapoutot para señalar que sectores empresariales, financieros y conservadores alemanes pensaron que podían utilizar políticamente a Hitler y posteriormente descubrieron que habían cometido un grave error.

Jorge Prats también trasladó su análisis a Venezuela, donde señaló que sectores políticos, empresariales, intelectuales y mediáticos contribuyeron al ascenso de Hugo Chávez en medio del deterioro de los partidos tradicionales y de un discurso marcado por el rechazo a las antiguas élites.

El jurista plantea así que el crecimiento político de Santiago Matías no debe ser visto únicamente desde la popularidad digital o desde el desprecio de sectores tradicionales, sino como un fenómeno que merece atención y análisis ante las transformaciones que experimentan la política y la comunicación.

El artículo concluye utilizando las experiencias de Alemania y Venezuela como advertencias históricas sobre las consecuencias que puede tener, según Jorge Prats, que las élites subestimen, impulsen o crean que pueden controlar liderazgos emergentes y disruptivos.