El director de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), Jhael Isa Tavárez, parece que no pega una. La mañana de este lunes las Líneas 1 y 2 del Metro de Santo Domingo sufrieron una falla eléctrica que obligó a desalojar trenes y dejó a cientos de pasajeros varados en plena hora pico.
Mientras miles corrían para llegar al trabajo, la universidad o una cita médica, el sistema colapsó como si fuera improvisado. Otra vez la misma historia: usuarios sudando, largas filas, incertidumbre y silencio oficial.
El Metro no puede seguir funcionando a base de excusas ni de apagones sorpresa. Un servicio que mueve a miles de dominicanos cada día necesita planificación, mantenimiento y respuestas rápidas.
Porque una cosa es una avería aislada… y otra muy distinta es que los fallos ya parezcan parte del itinerario.
No relajen así… que el pueblo sí paga el pasaje y merece respeto.



