Por Kelvin Ortiz Faña
Santo Domingo.- La lucha interna que marcó la división del Partido de la Liberación Dominicana en el año 2019, trajo consigo grandes consecuencias a un partido que se mantuvo en el poder durante 16 años seguidos.
Danilo Medina, quien propició una modificación constitucional en el 2014, lo intentó hacerlo en el 2019, razones por las cuáles, Leonel Fernández, quien buscaba ser el candidato presidencial del PLD para las elecciones del 2020, lo enfrentó.
Ante la imposibilidad de la reforma constitucional, Danilo Medina lanzó a todo su entorno político para detenerle el paso a Leonel Fernández, sacrificándolo, de tal manera, que, desde que salieron del poder, están pagando el precio.
El primer sacrificado
El primero de todo en ser sacrificado, fue el eterno secretario general del PLD, el hombre que se entendía que era el sustituto de Danilo, Reinaldo Pared Peréz.
Reinaldo fue el primero en ser sacrificado cuando Danilo decidió empoderar a Gonzalo Castillo, tanto así, que el secretario general, decidió renunciar a sus aspiraciones y denunciar irregularidades.
Como consecuencia de la traición política, Reinaldo se le adelantó su enfermedad del cáncer y decidió poner fin a su vida.
Otro que también, había tomado ese camino, fue César Prieto, por las investigaciones que llevaba el Ministro Público en su contra y que fue confirmado por Danilo durante su sepelio.
La lista es larga
La lista se le sumó, Margarita Cedeño, sacrificada como un cordero en la consulta del PLD. Francisco Domínguez Brito, quien ha aguantado, de manera silenciosa las traiciones. Jean Alain Rodríguez, el procurador general de más confianza de Danilo Medina, quien lo abandonó a su suerte.
A esa lista, se le sumaron sus hermanos, sometidos por supuestos actos de corrupción y lo que no han sido sometidos, cargan en sus hombros, una condena moral. También, Francisco Pagán, pero este decidió delatar la red y negociar con el Ministerio Público.
Cae su delfín y su entorno político
Recientemente, cayó su delfín, su sangre nueva, Gonzalo Castillo, un empresario que estaba dedicado a realizar un buen trabajo en el Ministerio de Obras Públicas y seguir su vida empresarial, pero Danilo lo impuso ante un Leonel, que le garantizaba al PLD, el poder.
Con Gonzalo Castillo, también salpicó su entorno político y económico, José Ramón Peralta, Donald Guerrero, entre otros.
Falta Abel y el PLD
Para completar su misión, al parecer, Danilo Medina, desde que salió del poder, fue proclamado de manera unánime como el presidente del PLD, organización política que va al debacle.
Desde que asumió las riendas oficialmente, no hay un día que pase, que miembros de esa organización política no renuncien.
Ahora, Danilo Medina, al parecer, apuesta al fracaso de Abel Martínez, quien después de ganar la interna en el PLD, aún no emprende el vuelo.



