Si algo ha demostrado el caso INTRANT y otras tantas denuncias de corrupción, es que a pesar de los supuestos controles instaurados en el tren gubernamental, a pesar de Compras y Contrataciones y la ContralorÃa General de la República, estas parecen estar por estar, puesto que en cada caso, los funcionarios parecen haber violado olÃmpicamente estos filtros y sólo gritan cuando hay un escándalo, lo que significa que si no fuese por la prensa o porque un afectado directo se queje, los funcionarios y entramados en cuestión se hubiesen salido con la suya y mencionamos el Intrant porque es el que está en la palestra pero Punta Catalina y el carbón que terminamos comprando muy por encima de su precio, Educación y los libros y computadoras por poner dos casos cercanos más y eso, sólo en los últimos 4 años, ni hablar en gestiones anteriores.
¿Dónde están las acciones preventivas? ¿Porque la ceguera voluntaria, de los estamentos llamados a impedir los ilÃcitos ? Todo parece indicar que estos actúan, más por el pan y el circo que por un deseo real de impedir la corrupción, puesto que sólo la ven cuando algún periodista o Suplidor afectado lo hace público y cuando la ven, entonces es de un modo tan descarado, que hace preguntarse sobre la real independencia de los mismos, ya que muchas de sus intervenciones podrán satisfacer a los incautos pero nada más.Â
SerÃa bueno que asà como se persigue a los funcionarios involucrados en los ilÃcitos directo, también se llame a capÃtulo a las instituciones supervisoras, porque para que existan corruptos debe existir todo un entramado que se hagan los ciegos, sordos y mudos y esos siguen en sus casas tranquilitos



