Aunque en teoría la situación con Haití no debería de pasar de ahí, se necesita la prudencia no sólo del gobierno, si no también de la oposición, de comunicadores y de la gente en sentido general. No debemos azuzar una situación de por sí delicada, cualquier chispa en un pajar crea un incendio y es ese incendio que debemos evitar a toda costa, porque lamentablemente aún con nuestras razones de llegar a lo peor, el pleito mediático lo vamos a perder.
Eso significa que debemos ser genuflexos y permisivos con el vecino país? NO, significa que no debemos actuar llevados por las emociones y resolver el impasse de manera pacífica, sin que medien los cabezas calientes de aquí y de allá, que atizan por sus propios intereses, mismos que no toman en cuenta ni a Haití, ni a RD, si no sus propios intereses espurios.
Prudencia ante todo



