El Presidente Biden ha dicho que Haití “no aguanta más”, el Presidente Abinader por su parte dice “que el tiempo se agotó “ y tienen razón ambos, pero en el fondo poco importa, poco importa porque esas dos frases más que aplicables a Haití son aplicables a nosotros mismos, a RD es que se le ha agotado el tiempo y RD es que no aguanta más, cargando el pesado fardo del vecino con hambre, enfermo y al parecer desahuciado, que ante sus grandes carencias, el éxodo es casi inevitable y ellos lo saben y pareciese que es lo que quieren.
Los burócratas tienen más de 15 años discutiendo qué hacer con Haití, exigiéndonos desde sus cómodas sillas en aires acondicionados que seamos más consecuentes, que abramos fronteras, que recibamos parturientas, que eduquemos a sus hijos, que les demos documentos, en resumen que hagamos todo lo que debería estar haciendo su gobierno y no hace y que otros con verdadera responsabilidad en la debacle tampoco, es una posición muy cómoda e irresponsable.
En al tablero mundial la Isla no es un a prioridad, no representamos un peligro en ningún sentido, tampoco ningún beneficio para las potencias dominantes, más allá que el plegarnos la mayor de las veces a las exigencias del Tío Sam por la única cosa que podemos exhibir, nuestra posición estratégica en el medio del continente, no tenemos grandes recursos como algunos países de Africa por ej que despierten digamos que el apetito voraz de empresas de las naciones que tienen el sartén por el mango y siendo honestos Gracias a Dios que así es, porque los países con metales raros, combustibles etc., han enfrentado de todo a través de la historia.
Esperemos que el hartazgo dominicano demostrado en esta rápida escalada provocada por el impasse por el Masacre, les abra los ojos, y que China y Rusia optemperen y permitan que Haití sea intervenido.



