El Pregonero, Santo Domingo, D.N. La Cámara de Comercio Domínico-Brasileña (CCDB) consideró que, ante un escenario internacional marcado por la reconfiguración de los flujos comerciales y una mayor incertidumbre geoeconómica, la República Dominicana debe profundizar y diversificar su relación económica con Brasil.
La entidad señaló que esa relación puede trascender el suministro de bienes e insumos estratégicos y ampliarse hacia áreas como la transferencia tecnológica, la inversión, los acuerdos de cooperación empresarial y el fortalecimiento de las capacidades productivas nacionales.
Leonel Castellanos Duarte, presidente de la CCDB, explicó que las tensiones geopolíticas y las variaciones en los costos internacionales del transporte marítimo y la energía obligan a explorar nuevas fuentes dentro de las cadenas de suministro de la economía dominicana, así como a que el sector empresarial revise mercados, proveedores y alianzas estratégicas.
“Para una economía abierta como la dominicana, crecer también implica reducir vulnerabilidades externas, ampliar opciones de abastecimiento y construir relaciones económicas que incorporen tecnología, conocimiento e inversión. Brasil puede desempeñar un papel importante dentro de esa estrategia de diversificación”, afirmó Castellanos Duarte.
El planteamiento se produce en momentos en que la economía dominicana mantiene un desempeño positivo, con un crecimiento acumulado de 4.5 % entre enero y julio de 2026, apoyado por actividades como la construcción, manufactura, zonas francas y servicios, pero dentro de un contexto internacional que continúa generando presiones sobre los costos de producción y transporte.
Para la Cámara, este escenario hace especialmente relevante fortalecer las relaciones con economías que cuenten con una amplia base productiva, capacidad industrial, producción agroalimentaria y desarrollo tecnológico.
Una relación que debe crecer en ambas direcciones
El presidente de la CCDB resaltó que Brasil posee una de las estructuras productivas más diversificadas de la región y constituye un origen relevante de materias primas, alimentos, bienes industriales, maquinarias, equipos y soluciones tecnológicas que pueden complementar las necesidades de los sectores productivos dominicanos.
Sin embargo, apuntó que, desde la perspectiva de la Cámara, la próxima etapa de la relación económica bilateral debe procurar un intercambio de mayor calidad y en ambas direcciones, generando nuevas oportunidades para que empresas y productos dominicanos incrementen también su presencia en el mercado brasileño.
“Las exportaciones de la República Dominicana hacia Brasil alcanzaron aproximadamente US$50.2 millones durante 2025, con un crecimiento interanual superior al 50 %, un comportamiento que, aunque parte todavía de una base relativamente limitada, evidencia posibilidades concretas para continuar diversificando la oferta exportable dominicana y reducir gradualmente la histórica asimetría del intercambio bilateral”, planteó Castellanos Duarte.
“Lo estratégico no consiste únicamente en comprar más o vender más. Se trata de identificar dónde nuestras economías pueden complementarse, generar inversiones, desarrollar encadenamientos y convertir la relación comercial en una plataforma de crecimiento empresarial y productivo para ambos países”, agregó.
Tecnología y cooperación productiva
Particularmente, el dirigente gremial destacó que Brasil cuenta con una reconocida experiencia en investigación y tecnología agropecuaria tropical, así como en el desarrollo de fuentes de agroenergía como el etanol, biodiésel y biomasa, áreas que podrían contribuir al proceso de transición energética de la República Dominicana ante el nuevo escenario mundial.
Señaló que estas experiencias pueden adquirir especial relevancia para sectores dominicanos vinculados con el cacao, café, producción de leche y carne, frutales, mecanización agrícola, manejo de recursos naturales y otras cadenas de valor en las que el incremento de la productividad resulta determinante para competir y garantizar la seguridad alimentaria.
“Tenemos que comenzar a mirar la transferencia de conocimiento con la misma importancia con que tradicionalmente hemos mirado el intercambio de mercancías. La cooperación tecnológica puede producir efectos mucho más duraderos sobre la productividad y la capacidad competitiva del país”, expresó.
Castellanos Duarte enfatizó que la coyuntura internacional demuestra que diversificar no significa sustituir mercados ni socios tradicionales, sino ampliar opciones, reducir concentraciones y fortalecer la capacidad de respuesta de la economía dominicana.
“Brasil representa una de esas oportunidades que República Dominicana puede desarrollar con una visión mucho más estratégica”, concluyó el presidente de la CCDB.



